Revista Conexos

Una revista de arte y literatura, sin fronteras generacionales ni geográficas

Grabados a punta seca

FEDERICO VITE

 
Grabados a punta seca
 
I
 
De todos los tipos de tatuajes,
prefiero los que ramifican el destino.
 
Mis animales adquieren fisonomía
en la selva espesa de la tinta, son el reflejo del miedo.
 
Elijo las manos oscuras del monje Nagh,
su mirada oculta tras líquenes florecidos,
para dar comienzo a la cita con el dolor
y escribir en el cuerpo el nombre de la bestia que seré.
 
 
II
 
La corona de mi Leviatán me pertenece,
el tatuaje es la cruz del hombre que fui,
el grillete roto del esclavo que tuvo
una despedida violenta en Acapulco.
 
Llevo en el cuerpo una rara y perfecta
criatura mitológica; me ayuda a olvidar
el exterminio nacido de mi propio Auschwitz.
 
 
III
 
Habla de lo temporal el tatuaje que poseo,
ni siquiera es un recordatorio violento de la muerte,
sino el vocablo que potencia la rabia por la pérdida de lo sagrado.
 
Soy algo nulo, la repetición de todo
lo que he perdido.
 
                Mi Leviatán es hiato
                de la palabra ca-er.
 
 
IV
 
Me uno a otros ideogramas en la pocilga,
es una dignidad que brota de lo más hondo de la desolación.
Somos abismales, monstruos adheridos a otra piel enorme.
 

Bebemos en complicidad acérrima,
en la profunda ebriedad de un Leviatán
de diez cabezas que brama y sangra en
silencio su herida. Somos un dios cenizo,
alguien nacido con el alma decapitada.

 
 
V
 
Elevo el brazo, asciendo por el borde de la silla;
el esfuerzo titánico se clarifica. Enciendo la memoria.

No soy el mismo de antaño, el niño sin prisa.

Bebo para entender lo sucedáneo de la muerte,
para entregarme por completo a la resignación,
al tedio en la parvada de los días. Levanto mi tarro.
Sigo hundido en la búsqueda de una esperanza vertical.
Llevo mi propio fuego negro en las palabras.
 
Soy de aquellos hombres con gusanos en el pecho.
Tengo la misma extensión emocional de los desiertos.
       Mido el tiempo por sed.
 

Federico Vite (Foto cortesía del autor)

Federico Vite
(Foto cortesía del autor)

Federico Vite (Acapulco, 1975) ha publicado Le freak c’est chic (Cuento, Instituto veracruzano de Cultura, 2013), Parábola de la cizaña (Novela, Universidad Autónoma Metropolitana, 2012), Apportez moi Octavio Paz (Novela, Moisson Rouge, 2011), Grabados a punta seca (Poesía, Ediciones Tarántula Dormida, 2011), De oscuro latir, (Cuentos, Universidad de Guanajuato, 2008), Fisuras en el continente literario (Novela, Fondo Editorial Tierra Adentro, 2006 y reeditado en 2007), y Entonces las bestias (Cuentos, Instituto Cultural de Aguascalientes, 2003). En 2015, Parábola de la cizaña saldrá en árabe, por la editorial egipcia Dar-Kahn y la novela negra Ak-pulco aparecerá en una traducción al francés.

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Esta entrada fue publicada el 27/06/2015 por en Poesía.
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