Revista Conexos

Una revista de arte y literatura, sin fronteras generacionales ni geográficas

Cuatro poemas de Dermis Pérez León

DERMIS PÉREZ LEÓN

 
Cuaderno I
Los días y las horas perdidas

 
5
 
No recuerdo haber escogido
ninguno de mis amantes
Siempre estuve expuesta al sol
como una magnolia.
 
 
 
Cuaderno II
De aguas y de noches

 
2
 
Barca
flota sideral
inmensidades
universo de ángeles
 
Leche acuosa
lágrimas como racimos
uvas imperceptibles
en los cielos del Sur
 
La vía láctea
solsticio de verano
como un barco en llamas
bajo el signo de la serpiente
 
En esa barca
el universo palpita
la palabra los sueños
el mundo
navega y flota
 
Orión guerrero que protege
soy el viaje
en la tierra
sentada bajo el maravilloso
hechizo de la voz
 
Al sur
me recibe enjoyada
la Diosa materna
 
Entonces cobra sentido
el por qué
he vagado por regiones australes
 
Al final
en la apabullante belleza
del abismo y misterio.
 
 
 
7
 
He creído en la calculada belleza
prodigada sobre otros
en canto de pájaros
y cruce de viento
 
Olorosa madera
la muerte cortada
por el filo de la luz
 
Los recuerdos
atrapados
en turbulentas mezcolanzas
 
Opalina luz de invierno
derramada sobre mi cuerpo
como debió aparecer
en una pintura de Brueghel
 
Detenida en el tiempo
y su muerte infinita
 
la imagen sobrevive
silenciosa
a la eternidad
de las revelaciones.
 
 
 
9
La Tejedora
 

A Juan Castillo

Desgarra
dibujos de filigrana
arroyos y vertientes
tendones y nervios
venitas enrevesadas
en las ramas ocultas
del árbol del Paraíso
 
Tejidos hechos por alguna mujer
olvidada del Altiplano
en montañas feroces
y todavía tibias
con los primeros estremecimientos
de Dios
 
Hilos de lana
telares de memoria
hilos enrevesados con dedos
sangrientos y duros
como cal y piedra
De ella sus lágrimas
hijos olvidados
el más ancestral amor
guerreros cotidianos
del tiempo
voluminosos y ahítos de victorias
Ensimismada
sus ojos pardos y repletos de lluvias
atraviesan el cielo cargado
de estalactitas
 
Ella la única la que se comunica
con Dios
confunde al pájaro
seducido y le entierra olvidada
en la vastedad de las constelaciones
 
Su voz retorna
inaudible e inexplicable
a la sordera de mis oídos:
“Ha sido un mundo de espejos
iluso universo perdido de palabras”
susurra
Va y extiende
la superficie marmórea
contempla la dureza
de los nervios petrificados
 
Lo he querido así
mi cuerpo como plata oscura
del Sur
refleja la luna envejecida
el recuerdo de las Horas
 
Un antiguo canto
ulula en el viento
cortijo de nubes amenazantes
tejido por héroes y princesas salvajes
serpientes venenosas
y dioses humanos
 
Ah! Estaba escrito el destino
en el diseño mineral de mi sombra
sobre la cumbre fría de los
Andes
 
Una vez contemplé ese sueño
repetido en el desierto
paisaje perdido de nubes
Desde allí avanzaba la figura
en lontananza
El tiempo
abandonaba
el periplo de las Edades
 
En el sueño la Tejedora
recogía mis lágrimas
e hilvanaba la extensa sábana
del divino Deseo
Entretenida la tarde
admiraba los extraños signos
las horas perdidas los aullidos
y llamadas de los Lobos
 
La Tejedora sin pausa
lleva en sus dedos de piedra
hábiles sin duda
la extraña filigrana de las Horas
no importa los vientos
ni oscuras velas donde esconderme
en esas tierras inhóspitas
y alejadas de mi hogar
 
Agazapada me espera
y con suave tacto
envuelve la tibieza de mi cuerpo
aletargada por el viaje
Toco la lluviosa mejilla de la noche
Y cierro los ojos al sueño eterno.
 
 
Del poemario Los años, los días y las horas perdidas
 
 

Dermis Pérez León (Foto cortesía de la autora)

Dermis Pérez León
(Foto cortesía de la autora)

Dermis Pérez León. Escritora y curadora independiente radicada en Berlín. Graduada de Historia del Arte en la Universidad de La Habana. Ha impartido conferencias y talleres a nivel internacional. Escribe artículos, reseñas y crítica de arte en revistas especializadas. Tiene inéditos una novela y un libro de poemas.

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Esta entrada fue publicada el 17/12/2016 por en Poesía.
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