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Archivo. Entrevista a Julio Matas sobre su obra “Los parientes lejanos”

Archivo. Entrevista a Julio Matas por Rodolfo Martínez Sotomayor sobre su obra Los parientes lejanos, a propósito de la publicación del libro Teatro cubano de Miami. Selección de Luis de la Paz (Editorial Silueta, 2010).

Cámara y edición: Ernesto G. / iSawFinger Productions
 

Teatro cubano de Miami (Editorial Silueta, 2010)

Teatro cubano de Miami
(Editorial Silueta, 2010)

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Julio Matas (Cuba, 1931-EE. UU., 2016) (Foto cortesía de Luis F. González Cruz)

Julio Matas
(Cuba, 1931-EE. UU., 2016)
(Foto cortesía de Luis F. González Cruz)

Julio Matas (La Habana, 1931-EE. UU., 2016). Matas cursó estudios, simultáneamente, de Derecho y de Drama en la Universidad de La Habana. Graduado del Seminario de Arte Dramático y de la Facultad de Derecho (1954 y 1955, respectivamente), su vocación lo llevó principalmente por el camino de la literatura y del teatro. En el Seminario de Arte Dramático participó, como estudiante, en diversas capacidades: como operador de luces, director en el teatro experimental, formado por aquella época, y actor en las representaciones del Teatro Universitario, que fueron famosas en la Plaza Cadenas de la Universidad. En 1953 fundó el grupo teatral “Arena”, que en un principio se dedicó a montar piezas, bajo su dirección, en espacios circulares: Recuerdos de Berta, de Tennessee Williams (valla de gallos “Habana”, 1953); Medea, de Eurípides (Sindicato de Torcedores, 1954). Más adelante la agrupación realizó representaciones en teatro convencional; la más notable habiendo sido La soprano calva, de Ionesco, dirigida por Matas, y en la cual tuvo a su cargo el personaje de Mr. Martin (Lyceum y Lawn Tennis Club, 1956). El éxito de esta pieza (en el momento en que empezaban a florecer las salas-teatro en La Habana) decidió a Adolfo de Luis, que regentaba la sala “Atelier”, a mantenerla por varias semanas en ese local; esta breve temporada culminó con varias funciones en el Palacio de Bellas Artes, a teatro lleno y con un éxito “rotundo”. Otras puestas en escena siguieron a éstas: Falsa alarma, de Virgilio Piñera (1957) y La lección, de Ionesco (1958), ambas en el Lyceum.
  En aquellos años cincuenta, colaboró con Néstor Almendros, Ramón F. Suárez y Tomás Gutiérrez Alea en ensayos cortos de cine; fue también Secretario de la Cinemateca de Cuba original.
  Entre septiembre de 1957 y enero de 1960, estuvo en Cambridge, Massachussets, donde cursó estudios en el Departamento de Lenguas Romances de la Universidad de Harvard. Matas recibió allí el Master’s Degree y el Doctorado, circunstancia que lo ayudaría a obtener cátedra de profesor de literatura en la Universidad de Pittsburgh, la que mantuvo desde 1965 hasta 1989.
  En enero de 1960 regresó a Cuba, como uno de los directores seleccionados por el recién creado Teatro Nacional de Cuba. Desde entonces hasta 1965, desarrolló una intensa labor como director y actor. En 1960 montó Nuestro pueblito, de Thornton Wilder, para el Teatro Nacional, y en un programa doble, La soprano calva y La lección, en la sala-teatro “Prometeo”. Se recuerdan, en particular, las puestas de El pescado indigesto, de Manuel Galich (1961), y La verdad sospechosa, de Juan Ruiz de Alarcón (1962), ambas auspiciadas por la Casa de las Américas. Matas dirigió y protagonizó esta última, uno de los textos señeros del Siglo de Oro, con mucho éxito. En 1963, se le encomendó el papel de Oscar, el alter ego de Virgilio Piñera, en la pieza Aire frío, del gran autor cubano, la cual se mantuvo en cartelera en la sala “Las Máscaras” durante una buena parte de ese año. Y en 1965, codirigió El perro del hortelano, de Lope de Vega, en la sala “Hubert de Blanck”, que fue su última incursión en el teatro antes de marcharse de Cuba, definitivamente, meses después del estreno. En este período final suyo en la Isla, trabajó también como actor y director en la televisión nacional (en los programas “El cuento universal”, “Teleteatro” y “Lunes de R en TV”).
  Durante los años de docencia, en la Universidad de Pittsburgh, montó siempre escenas de obras españolas o latinoamericanas con los estudiantes de los cursos corres-pondientes.
  Matas publicó diversos trabajos críticos, entre ellos los libros, Contra el honor. Las novelas normativas de Ramón Pérez de Ayala (Madrid: Seminarios y Ediciones, 1974) y La cuestión del género literario (Madrid: Gredos, 1979); y una antología de teatro latinoamericano breve en inglés, Selected Latin American One-Act Plays (Pittsburgh: University of Pittsburgh Press, 1973). Es autor de dos tomos de poesía: Homenaje (Habana: Gráfica Habana, 1958) y Retrato de tiempo (Habana: Úcar García, 1959); tres libros de relatos: Catálogo de imprevistos (Habana: Ediciones Revolución, 1963), Erinia (Miami: Universal, 1971), Transiciones, migraciones (Miami: Universal, 1993), El mundo elástico(Miami: Alexandria Library, 2013); y de una novela: Entre dos luces (Miami: Universal, 2003).
  Su producción dramática está recogida en cuatro volúmenes: La crónica y el suceso (Habana, Ediciones Revolución, 1964); Teatro [El extravío, La crónica y el suceso, Aquí cruza el ciervo] (Miami: Universal, 1990); Juegos y rejuegos (Miami: Universal, 1992); y El rapto de La Habana (Bloomington, Indiana: First Books Library, 2002); un total de diecisiete obras, algunas de las cuales se han presentado en inglés, español y portugués, en Estados Unidos, Costa Rica, Venezuela y Brasil.

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Esta entrada fue publicada el 23/01/2016 por en Entrevistas.
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