Revista Conexos

Una revista de arte y literatura, sin fronteras generacionales ni geográficas

Boa Constrictor y otros poemas

 MARIA AUGUSTA MONTEALEGRE

 

Boa Constrictor

Me balanceo de lado a lado

como un péndulo

como el tic tac del reloj,

no sospechas nada.

Me miras de reojo

olfateas el aire

como Tigre de Bengala

preparando el gran zarpazo.

Esperas a que deje la piel

en algún rincón , soy tu presa,

uso mi cuerpo de carnada

cantando mi siseo mortal.

Me muevo con piel nueva

saco mi lengua lúdica

te hipnotizo con mis ojos

hasta dejarte quieto,

me abalanzo contra ti.

Enrollo tu cuerpo con el mío,

ruges feroz, te defiendes

y ahogado por mi abrazo

escuchas como se rompen

todos tus huesos.

Te muerdo el hombro inoculando

te deseo, deliras turbado

y me trago tu cabeza viva

para que conozcas mi garganta.

Te engullo por mi cuello

hasta los pies

que relamo con pereza,

te desesperas dentro de mi,

aparece súbita la muerte.

Exorcismo

Quemo el olor a rosa sin cantarle

sin hacerla florecer en el poema.

Hoy la luz no se hace.

Apago tu beso con un soplo,

te condeno a la inanición

de incontables bocas.

Y lo barro todo

para que no quede huella,

ni mariposa azul, ni hojarasca.

Me baño, me oxigeno, me purifico,

ejercito, sudo, te me salís por los poros,

me hago una limpia con aceite de coco

y exfoliante de melocotón,

te saco, te vomito.

Hoy no se separa el agua de lo seco.

Morís sin redención, sin arca

salís de mi parido como un niño

sin nuevo testamento.

Me baño, me oxigeno, me purifico,

ejercito, sudo, te me salís por los poros,

me hago una limpia con aceite de coco

y exfoliante de melocotón,

te saco, te vomito,

hasta llegar a la página en blanco,

hasta la nada.

Resucito de entre las aguas

Quetzalcoatl, Jesús, Changó,

Me siento linda, me veo sexy.

Abro el botón de la bañera

y veo como te vas

por la alcantarilla,

desinfecto todo con cloro

y lo dejo un rato,

para que haga efecto.

Nenúfares del tiempo

A mi padre.

Amo contemplar tu frente-lienzo,

nosotros como jacanas

posando alegres

sobre los lirios,

tus heridas sumergidas.

En un arquear de cejas

los azules de Lorca,

en un fruncir los verdes

Perseguidos de Monet

¡Verdes hasta la ceguera!

Las grietas que pintabas

sonando como piedras.

conspiración inútil

de los ríos que desaguaban

siempre en mi madre.

Madrenenúfar.

Tantos arcos del triunfo

colgando como lianas

sobre tu estanque dulce

y fracasos como sapos

en espera de un beso.

En otro lirio gigante

la utopía como un pez

eructando sangre y leche.

Tu terca frente

de terroristas gotas

alimentando al pez,

porque siempre

nos dolerá la muerte,

pero el hambre no.

¡El hambre nunca!

Mueve el agua la risa,

abanderados blancos

en huelga,

porque son blancos solo

para poblar siempre-grises,

de Vallejo, siempre Vallejo.

Mas el negro no, ¡nunca el negro!

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María Augusta Montealegre poeta y crítica literaria nicaragüense. Especialista en América Latina desde su licenciatura en Relaciones Internacionales en la Universidad de la Américas, Puebla. Cursó estudios de maestría en la Universidad de Miami y actualmente estudia un doctorado en Vanguardia y Post-vanguardia en España e Hispanoamérica en la Universidad de Salamanca, España. Actualmente trabaja en su tesis de doctorado, un estudio sobre la vanguardia literaria en Nicaragua a través de sus publicaciones. Ha trabajado como profesora en departamentos de Relaciones Internacionales y Diplomacia de la Universidad Americana (UAM) y la Universidad Católica (UNICA). Ha publicado cuento y poesía, así como artículos de crítica literaria en diferentes revistas. Tiene un poemario inédito titulado Boa Constrictor

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Esta entrada fue publicada el 11/08/2012 por en Poesía.
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