Revista Conexos

Una revista de arte y literatura, sin fronteras generacionales ni geográficas

“La espiritualidad es un alimento que te fortalece y permea todo lo que haces.”

ENTREVISTA A HERIBERTO MORA

 

por Rodolfo Martínez Sotomayor

 

Conocer la obra del pintor cubano Heriberto Mora, es acercarse a la búsqueda del hombre por una verdad trascendental. Conversar con él sobre los temas que lo motivan dentro de las distintas manifestaciones del arte, es recorrer la música sublime de Ravi Shankar con el sonido solitario de una cítara, es degustar una taza de té mientras se escucha la interpretación del duduk, del armenio Djivan Gasparyan. Heriberto Mora se apasiona ante un filme como Barba Roja, de Akira Kurosawa o ante una hagiografía que descubre y tiene avidez por compartir. Uno puede darse cuenta, al conocerlo, que ha dado con uno de esos creadores donde su expresión artística es coherente con su proyección humana.
A propósito de su próxima exposición en el mes de noviembre, conversamos con el pintor Heriberto Mora, sobre aspectos de su vida y de su obra.
 

RMS: ¿Cómo definirías al pintor Heriberto Mora?
HM: Inconforme y muy exigente conmigo mismo. Veo el talento que Dios me dio como una gran responsabilidad, siento la necesidad y el deber de hablar por medio de mi obra sobre temas esenciales de la vida, motivar en el espectador la introspección, quiero compartir con todos mi búsqueda y encuentros espirituales.
  Cada día creo más en la importancia de crear belleza, lejos del cinismo, la ironía y el lenguaje visceral que tanto empaña el arte de nuestros días.
 

RMS: De ciertos tonos oscuros y grises de tu pintura en el pasado, se aprecia una evolución hacia colores más variados e intensos. ¿Cómo ha sido la evolución interna en tu proceso creativo?
HM: La pintura acompaña la vida, es un reflejo de todo lo que bulle en mi interior.
  Por años, sobre todo en la primera etapa de mi obra, en los lienzos predominaba una paleta ocre y puesto a pensar, veo que esos fueron años de confusión, desconcierto y mucha inquietud.
  En el pasado le tenía miedo al color. Justificaba este miedo inconsciente argumentando que el color podía convertir la obra en comercial. Uno justifica todo aquello a lo que le teme para no enfrentarlo. Pero, por supuesto, se trataba de una excusa, y basta mencionar a Brueghel el Viejo, El Bosco, o el cuadro “Cristo entrando en Bruselas” de James Ensor, así como un largo etcétera de obras y de importantes maestros de la pintura que fueron grandes coloristas para desmontar tal pretexto.
  En realidad, todo lo que rodea a un artista incide en su obra, como te dije antes, la obra es un espejo de lo que vivimos. En los últimos diez años he experimentado cambios muy importantes en mi vida: la convivencia con mi esposa ha sido esencial para abrirme a la magia del color, por otro lado desde hace años trabajo con niños, enseñándoles pintura y he aprendido mucho de ellos. Los niños son maestros de muchas cosas, incluido el color.
  En estos momentos, mi obra ha desembocado en una época de cuadros blancos con mucha luz y varias personas me han preguntado qué motiva esos cuadros. A finales de la década de los 90, durante la práctica de la meditación tuve intensas experiencias místicas, en las que me vi envuelto en la luz más hermosa y brillante que haya jamás visto, yo era parte de esa luz y experimenté en todo mi ser una felicidad y paz indescriptibles. Por fin, había encontrado respuestas a las inquietudes existenciales que me habían perturbado toda la vida. Han pasado los años y esas experiencias intensas afloran ahora en la obra, pasadas por el tamiz del tiempo y el sosiego.
 

RMS: En algunas de tus piezas, suele ser evidente una búsqueda del equilibrio, también ese anhelo de luz, que parte a veces desde encierros o lugares más oscuros. Háblanos de esa necesidad espiritual, como materia prima de tu obra.
HM: La espiritualidad es un alimento que te fortalece y permea todo lo que haces. Es una experiencia que mientras más la disfrutas, más quieres compartirla con los demás. Y como obra y vida se entremezclan, el proceso de búsqueda espiritual se revela en los lienzos y esculturas que hago.
  Cuando el arte se nutre de la belleza espiritual, ya no puede beber de ningún otro abrevadero.
 

RMS: Además de la pintura, siempre has trabajado la escultura en madera y otros elementos, sabemos que llevas tiempo preparando una exposición donde la escultura ocupa un lugar importante. ¿Puedes hablarnos sobre este nuevo proyecto?
HM: La pintura y la escultura son lenguajes diferentes y, desde luego, hay ideas que prefiero exponer con los recursos de la tridimensionalidad.
  La madera me apasiona, es un elemento natural, noble, moldeable y trabajarla supone un tremendo reto. Siempre que es posible, utilizo madera reciclada que otros descartan o que encuentro en la calle.
  De un tiempo acá, también he estado trabajando con bronce y ha sido una experiencia muy interesante.
  En estos momentos estoy preparando una muestra personal que se exhibirá de Nov. a Dic. en la galería Canale Diaz Art Center, en Coral Gables. En la misma habrá esculturas en madera, en bronce y una pieza que combina tejido y madera, esta última, es parte de un proyecto que estoy desarrollando con artesanos en la Habana y me tiene muy entusiasmado, pues en ella el arte y la espiritualidad se tienden como puente para dialogar y encontrarse.
 
 
Obras del artista

El pase de diapositivas requiere JavaScript.


 

Heriberto Mora (Foto cortesía del autor)

Heriberto Mora
(Foto cortesía del autor)

Heriberto Mora (La Habana, Cuba 1965). En 1987, a los 22 años, se graduó en la Academia de Arte San Alejandro, en La Habana y comenzó su carrera como pintor, aunque nunca pudo exponer en Cuba. Su primera muestra “Vía Crucis” era, según le dijeron, demasiado pesimista y no reflejaba el optimismo de los jóvenes revolucionarios, de modo que no era adecuada para exhibirse en la isla. En 1992 viajó a España, donde vivió hasta 1993. A fines de 1993 se estableció en Miami, Estados Unidos. Su obra forma parte de la colección del Snite Museum of Art, University of Notre Dame, en Indiana, EE. UU.; Nassau County Museum of Art, New York; Lowe Art Museum, en Miami; Frost Art Museum, Miami; Fort Lauderdale Museum of Art; Berardo Collection en Lisboa, Portugal, además de estar presente en colecciones privadas en Madrid, Paris, New York, Bogota, Miami, Washington, Caracas, Buenos Aires, México, Panamá y San Juan. En los últimos 17 años Mora ha presentado numerosas exhibiciones personales en diferentes galerías de la Florida, Nueva York, Carolina del Norte, España, Panamá, Santo Domingo y Puerto Rico, entre otras y ha participado en varias exposiciones colectivas dentro y fuera de Estados Unidos. Su obra ha estado presente en las casas de subasta Sotheby y Christie y tres de sus lienzos se usaron en el filme Curdled, de Hollywood, producido por Quentin Tarantino.

Anuncios

3 comentarios el ““La espiritualidad es un alimento que te fortalece y permea todo lo que haces.”

  1. M Maria
    05/10/2015

    “veo que esos fueron años de confusión, desconcierto y mucha inquietud” ? No creo que entienda que cosa es confusión; tal vez hoy este mas confundido que nunca y no lo vea. Asociar un una solución plástica con confusión, denota su confusion. Sin duda alguna su obra del pasado era mucho mas fuerte plásticamente hablando, sus soluciones plásticas eran mucho mas ricas, mas atrevida, había fuerza, trazos con maestría, composiciones desafiante, magia, era real, era el resultado de un pintor hablando y mirando hacia afuera.

    “desconcierto y mucha inquietud”
    Me suena que esta jugando a la demagogia consigo mismo. Cuidado buen pintor, de continuar negándose pudieras muy fácil terminar crucificando sus propio pinceles en un callejón sin salidas. No hay necesidad de azotar una obra muy valida y por cierto muy buena. La obra de hoy es simplemente mas bonita, no mejor. El mundo sigue siendo tan convulsivo como el de antes o mucho mas, lo que ha cambiado como dije anteriormente es que antes solías mira hacia fuera, hoy mira hacia dentro.

  2. M Maria
    05/10/2015

    Como espectador me gustaría ver el resultado de lo viejo con lo nuevo, por ahi anda la cosa.

  3. M Maria
    05/10/2015

    Mejor dicho, me gustaría ver una reconciliación, entre el pasado y el presente.

Los comentarios están cerrados.

Información

Esta entrada fue publicada el 03/10/2015 por en Entrevistas.
A %d blogueros les gusta esto: