Revista Conexos

Una revista de arte y literatura, sin fronteras generacionales ni geográficas

Sobre el develamiento de la simulación

YUMARY ALFONSO ENTRALGO

 

Jean Baudrillard, ha dicho en su ensayo sobre la simulación artística:

“el arte está hecho para seguir siendo ilusión; si entra en el dominio de la realidad estamos perdidos. (…) hay un momento iluminador de la simulación, el del sacrificio”… (51)

¿Cómo sucede la anagnórisis de Enric Marco, o del narrador del impostor de Javier Cercas? ¿En qué momento podemos interiorizar la repetida sentencia de su autor: “la realidad mata, la ficción salva”? Tal vez cuesta asumir que Enric Marco es nuestro héroe para llevarnos al reconocimiento de las fronteras entre la realidad y la ficción. Verdaderamente surgen más interrogantes que certezas al leer esta novela que ha irrumpido como un misterio en el panorama de la narrativa hispana contemporánea y que al decir del propio autor, y de algunos críticos es una novela sin ficción saturada de ficción. ¿Quién es entonces Enric Marco? ¿Cuál es el propósito de este discurso que ladea ambos lados vulnerables de la realidad y la fabulación? Veamos entonces las consecuencias del descubrimiento, del momento de la simulación, del sacrificio o de lo que he decidido llamar “el develamiento” para referir algunas líneas de reflexión que divergen del propio camino deconstructivo de esta pieza.
  Como es sabido, existen diversas formas de narración y de consideraciones respecto al género novelesco. Una de estas son las nociones de Benjamin sobre la narración como “forma de comunicación y como expresión de un estadio histórico dejado atrás por la modernidad” luego debe atenderse la distinción entre el productor Cercas y el receptor, ya que lo que se está narrando tiene la destinación de repetirse infinitamente, incluso rompiendo las barreras del tiempo y su linealidad en el universo de narración. (Koval Web. S. P.)
  La finalidad del discurso del narrador siempre será tergiversada, lo que pudiera explicarse un poco mejor desde la propia voz del narrador del impostor:

(…) Lo primero que hay que hacer al leer una novela es desconfiar del narrador. El narrador del Quijote también dice que su historia es un relato real o una novela sin ficción y que él no ha hecho más que traducirla de un original árabe escrita por un tal Cide Hamete Benengeli. Eso no es verdad: es una broma.
(Cercas 358) No se puede vivir siempre con la verdad. No se puede vivir, pero hay que vivir (…) (Cercas 361)

Los pasajes de la historia de España y el contexto europeo al que nos transporta el argumento, así como las consignas, las filiaciones con los grupos determinantes de poder y la influencia del protagonista en los demás, no son más que una representación de como sucede con los impostores de todos los tiempos. Igualmente se nos muestra la naturaleza de las fuerzas que van dictando la escritura de la historia. No solamente del discurso narrativo de la obra, sino de la cosmovisión y de la configuración de los personajes que son diseñados, desde una caracterización lúcida, dinámica para manifestar sus matices, su evolución y sus flaquezas. Por lo que la obra se convierte en una pieza de dialogicidad constante. Los receptores podemos percibir personajes de carne y hueso –talvez uno de los méritos más aplaudibles de Cercas– podemos, sufrir y participar de sus reacciones y ser los cómplices de su escritura con todas las confabulaciones posibles.
  Es esta pieza un universo paratextual con las prerrogativas de nuestra herencia cultural conceptualizada y definida desde la teoría ulterior de la realidad hacia la representación de la modernidad. Talvez porque en esta conformación de la propia modernidad se vuelve un ardid la simulación, y entonces se desenmascara en su propio juego, en este personaje que recordando a Baudelaire, a quien también cita Baudrillard “Acepta el juego de la modernidad para llegar hasta una simulación triunfante” (50) lo que no es más que una “prótesis” del mundo donde ha desaparecido la magia de las formas y de las apariencias (50)
  Si bien lo que convierte una historia local en universal son sus valores trascendentales en tanto representen al género humano, los valores concernientes a esta novela trascienden el microcosmos literario al macrocosmos moral e histórico de los receptores. Se convierte en foco de atención la infancia, la relación del protagonista con la madre y la huella en la conformación de su personalidad. El primer capítulo del libro nos presenta al ser en su conflicto permanente con el pasado, en su camino de búsqueda, aristotélicamente, tratando de darnos los antecedentes de ese antihéroe que va ganando autonomía y nos va dando las razones de su actuación. Incluso cuando llegando al final del libro este nos cuenta que al ser descubierto todos creían que él se iba a redimir con una salida épica. Pero no, él permanece en su orgullo, y es justamente lo que lo salva, esa convicción de que la escritura de su vida, la fabulación de su creación lo redimirá:
  Yo pude vivir con la mentira. Y ahora cuando usted termine su libro, viviré con la verdad, con la verdad completa. No lo dude. Yo puedo con todo Javier, con todo. Yo soy Enric Marco. No lo olvide. Cuando estalló mi caso creyeron que me acobardaría, que me hundiría, que nunca más saldría a la calle, que me suicidaría, de hecho algún hijo d eputa dijo que es lo que hubiera debido hacer. ¡Y una mierda¡ ¡Y una puta mierda¡ ¡Que les den por el culo a todos¡ Yo no me suicido, que se suiciden ellos, me dije. Y no me suicidé. (Cercas 362)
  Los aspectos psicológicos que el autor nos ofrece en la configuración del personaje narratológicamente ganan un protagonismo sobre el contexto o el background de la obra. Es una especie de paisaje activo que se mezcla con la visualidad de lo que vamos leyendo, somos testigos de cómo el hombre es reflejo de sus contextos y de las contradicciones epocales familiares, políticas, históricas, sociales, circunstanciales, y por tanto accedemos al complicado vórtice en que se convierte la reflexión sobre la verdad, sobre lo bueno, lo justo y lo que consideramos espectacularmente humano. Esto que a su vez nos hace invencible y frágiles, vencedores o víctimas y que nos muestra una conformación y legitimación de los valores, del significado de la autenticidad, de los estereotipos y configuraciones para entender todo clase de comportamiento, la farsa, la realización personal o profesional. Cercas se vuelve un psicólogo en su discurso, y nos da a los receptores de la obra, la posibilidad de entender la multiplicidad de yoes que nos componen, la fragmentación a la que el mundo moderno nos ha sometido.
  Por tanto no asombra la incertidumbre del escritor con la persona que es y con las dudas expresadas desde los primeros párrafos sobre el proceso de la escritura:
  Por lo demás ahora me intrigaba que es lo que había en Enric Marco que me atañía tan profundamente para haberlo temido, y al instante supe que me sentía lo bastante fuerte y animoso para intentar averiguarlo. ¿Era posible averiguarlo? ¿Era posible contar la historia de Marco? ¿Era posible proponer la crónica de la mentira de Marco como una historia verdadera? (Cercas 54)
  Otro valor que puede observarse es el de la conexión del escritor-narrador, valga la aclaración de que son dos instancias diferentes y en esta ocasión confluyen en similar óptica para crear una red de relaciones con su familia, con su hijo, esposa, amigos, con el propio Enric Marco, con otros escritores en la cena de la casa de Vargas Llosa que vendría a ser desde la perspectiva bajtiniana el cronotopo del comienzo, de la génesis de la conveniente idea con el compromiso de la escritura y la necesidad de decir algo, de construir este personaje al que puede resultar convincente como personaje más que como ser humano. Los lindes entre este hombre personaje Enric Marco y lo que resulta el verdadero Enric Marco en la historia son aspectos que van a estar bien entretejidos todo el tiempo. ¿Cuál elige el receptor, el lector agudo, cómo desmembrar esta construcción, con cual nos quedamos entonces?
  ¿Cuál es la estrategia discursiva del autor? ¿Qué pretende con el uso de la primera persona? ¿Por qué lleva esa manera de involucrarse desde las reflexiones y la voz en pasado que va de sus monólogos a las perturbaciones sobre la preocupación de escribir o no el cuento de este farsante?
  Es amplio el espectro de recepción del texto. Este puede leerse como un testimonio, se puede leer como una crónica histórica, como un reportaje de prensa que ofrece una valiosa información e investigación de manera atractiva, cautivante, convirtiéndonos en cómplices de esta farsa, en jueces, o en simplemente observadores activos o no: pero sí afectados, dañados de alguna forma, tocados por el artífice hilador de las palabras que es el escritor desde su voz narrativa, desde su Dios omnipresente que interesa al propio autor poner en solfa y revelar a un sujeto que puede perfectamente ser tan natural como cualquiera de nosotros.
  Entra aquí en este punto a jugar una vital importancia la investigación en el acto escritural, lo cual dará más veracidad sobre lo que se está planteando. Es la gota de verdad en la gran mentira que es Enric Marco y la creación de su mito. El centro de la novela, como todos sabemos es la configuración de este mito, pero desde mi punto de vista hay muchos otros pretextos, el background de la introspección de un sujeto narrador que se identifica desde una instancia como narrador omnisciente, Javier cercas, pero que va más allá de eso… porque se le va de las manos a Enric Marco y el lector entonces es el propio personaje. El lector es Enric Marcos, el lector es también un impostor que se ve atraído y completa su lectura y se completa él mismo en su patrón psicológico social, por el morbo y el sacrificio de la simulación, de una mentira que será descubierta.
 
Interpretación de la historia como una gran farsa
La historia se construye desde la subjetividad de los otros hombres y la relación con el poder. Lo que implica la relación del hombre con la no verdad, la suma de equívocos y La suma de las grandes mentiras es representado en un solo hombre como este anciano barcelonés. Tal como dicta la sentencia, “como es arriba es abajo”, se cumple igual para todos, Enric Marco es a todos nosotros, lo que los historiadores son para la historia de la humanidad, porque ¿acaso la humanidad nos ha contado algo que no necesariamente es la verdad, mitad verdad, mitad fantasía, mitad realidad y mitad distorsión? Este personaje se convierte en una gran metáfora de lo que es el hombre enfrentado a la realidad y a la historia con su necesidad de identificarse con un pasado legitimado. Podríamos decir que la gran lección es que toda historia es una construcción, un discurso creado por un sujeto, un invento que resulta de las creaciones y vivencias colectivas. Por tanto, no pensemos en la distancia entre el personaje Enric Marco y la persona que es como un abismo. Hay un desplazamiento psicológico que se mueve por paralelos simultáneos, en reflexiones morales y metaliterarias para ser comprobados en el acto de la propia farsa que es su vida. Con aquella otra vida que se inventó, el protagonista quiso ser aceptado, se inventó una brecha para la empatía con su entorno, y quién sabe si ha logrado ahora una parte de esa gratificación para asegurarnos, de la máxima rimbaudiana y sus implicaciones sobre esta historia: “Yo es otro”.

 

Obras citadas
Baudrillard, Jean. La ilusión y la desilusión estética. Monte Ávila Editores.
Caracas 1997. Impreso.
Cercas, Javier. El impostor. Literatura Random House. Barcelona.2015.
Impreso.
Koval, Martin. “Walter Benjamin, la novela moderna y la teoría de la novela
de formación en Alemania”.
http://conti.derhuman.jus.gov.ar/2010/10/mesa-30/koval_mesa_30.pdf Web.
 

El impostor  (Random House, 2015) de Javier Cercas

El impostor
(Random House, 2015)
de Javier Cercas

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Yumary Alfonso Entralgo (Foto cortesía de la autora)

Yumary Alfonso Entralgo
(Foto cortesía de la autora)


 

Yumary Alfonso Entralgo (La Habana, Cuba, 1981). Graduada de Licenciatura en Letras de la Universidad de La Habana (2004) Trabajó como profesora de Gramática, Literatura Universal y Latinoamericana, impartiendo cursos a las carreras de Letras, Historia del Arte y Comunicación Social. Trabajó como asesora y escritora de programas radiales. Actualmente está en su primer año del Programa de doctorado de Estudios Hispánicos de Texas A & M University. Tiene diversas publicaciones relacionadas con su campo de investigación el cual está dirigido hacia la Literatura Comparada, Teoría y Estudios de Literatura Trasatlántica. Trabaja como instructora en los laboratorios y asistente en la Oficina de Soporte de Lenguaje del Departamento de Estudios Hispánicos en TAMU.

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Esta entrada fue publicada el 07/11/2015 por en Crítica.
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