Revista Conexos

Una revista de arte y literatura, sin fronteras generacionales ni geográficas

Cuatro poemas de Idiel García

IDIEL GARCÍA

 
En el momento en que escribo este poema
tengo 29 años
tengo 29 años y un cuervo abre sus alas a mi espalda
solo 29 años y soy tan frágil ahora
que no soporto el peso de mi piel
29 años y estoy dentro de un juego de abalorio
      /camino
      /soy cuanto puedo ser
      /tengo conciencia
      /no me detengo a esperar
duele tanto remar
el peso de los remos
es como el de una cadena que se ahoga
y el agua no es una maldita circunstancia
el agua hasta los huesos evapora
también la muerte es un escalofrío
la noche derrama sus temblores
      /en el viento
y yo adentro de ella
soy un puente de arenas movedizas
ando sobre una cuerda
a punto de caer y fundirme con los arrecifes:
      /doce horas para morir
      /y doce para caer en la vida
paso a paso sobre el humo del tiempo
      /grito
      /me como el mundo por los bordes
      /pero el mundo también comadreja
el mundo me come por los bordes
estoy dentro del mundo
y el mundo está dentro de mí
no tengo vísceras
y no me tengo yo
a punto de ser mutilado por la mentira
llevo los ojos ciegos
y estoy en la pradera
días hay en los que soy la pradera
y estoy dentro de mí
           tengo 29 años
en el momento justo en que miro los ojos
      /de la vida
y solo encuentro el agua tenebrosa
soy una fracción de muerte sentada
      /sobre un vivo.
 
 
 
qué es esto que nos come
      /la intemperie
      /la noche
el corazón mordido ya no late
      /no dice
      /y menos siente
qué es esto que nos hace
      /y nos deshace
corta como un cuchillo
      /desjarreta
qué es esto posado en cada paso
      /con qué pasos
huir de esto que no sabe
      /qué es
será la vida
               Dios
será la huida
pero golpea con hierros y silencio
      /con miseria
      /y con miedo
qué es esto         así
mondado como uvas
picoteado por cuervos
      /roto
desamorado como un mal poema
esto que ya no tiene voz
el garabato en cruz
sobre el pecho yerto
de aquel que ha sido despechado
qué puede ser
           Señor
lo que nos borra y duele
lo que nos deja mudos
      /en el grito
 
 
 
rojo como en el desierto
pero también pálido como en el polo norte
      /o negro
      /o gris
      /si sale el Sol
mi padre se emborracha y si no sale hay que seguir
es el único camino hacia cualquier lugar
la cosa es ponerse de pie
      /erguirse
      /soportar el pan
olvidarse del dolor en los hombros
la palabra cansancio está prohibida
      /el cigarro
      /yo no fumo
      /el alcohol
      /el éxtasis
      /qué nos queda
han prohibido los sueños
qué clase de droga
      /subyugan
      /liberan
y el amor lo han prohibido
no sé cuándo
      /el deseo
      /las puertas
      /los caminos
mi padre se emborracha
si sale el sol temprano y si no sale
      /rojo
      /verde
      /negro
      /no hay diferencia
hay un camino        ¿lo hay?
salidas sí, pero estarás fuera del juego
y hay que jugar
      /hermano
      /no abandones
      /no escapes
      /no te salves
      /lo han prohibido
      /y la rutina
      /y la ausencia
      /y el abandono
      /y la enajenación
      /y el tedio?
 
 
 
para construir una pared hacen falta
      /ladrillos
hondos abismos de piedra
      /y tiempo
una pared es como un cementerio
un círculo prohibido a dónde se entra furtivamente
      /qué pan enorme
paredes no hacen falta en la vida
paredes de agua /paredes de cristal
paredes de piedra /paredes de invisible textura
      /lenguas
      /filosofías
      /religiones
y las negras paredes del poder
      /ladrillos
hay paredes sigilosas de sublime presencia
son más pesadas que las otras
      /con qué hombros
se fingen puertas misteriosas
por donde acceder al sueño
      /la alucinación
      /el odio
      /la pérdida
la separación de sí mismo
por donde se entra a un encierro
por donde se va al error
ladrillos para construir paredes
pero después qué
      /después adónde
      /después cómo
vivir no es anularse o ser anulado
      /es más
      /es escapar sin huir
      /salvarse sin abandonar
      /estar sin ser un reo
                el pan pesa
pero a pesar de todo
es nuestro pan
 

Idiel García (Foto cortesía del autor)

Idiel García
(Foto cortesía del autor)

Idiel García (Villa Clara, 1980). Poeta y narrador. Ha publicado los libros de poesía: Los días de mi muerte (Editorial Capiro, 2007), El jardín de las delicias (Ediciones Sed de Belleza, 2010), Cementerio de sombras (Editorial Capiro, 2013), Manual de las ilusiones (Editorial Capiro, 2015), con el que obtuvo el Premio Fundación de la Ciudad de Santa Clara en su XXVI Edición, 2014. Las novelas para jóvenes Déborah y las abejas (Editorial Capiro, 2016); y ¡No soy un héroe! (Ediciones Áncoras, 2016). Textos suyos aparecen en las antologías Faz de tierra conocida (Letras Cubanas, 2010), La calle de Rimbaud (EdicionesAldabón, 2012), El árbol en la cumbre (Letras Cubanas, 2015) y Estos poetas del milenio… (Fundación Memoria Cultural, Miami, 2015). Ha obtenido el Premio Nacional de Cuento Cesar Galiano, 2011; el Premio Nacional de Reseña Crítica Segur, 2012; el IV Premio Internacional de Poesía “Ángel Ganivet”, Helsinki, Finlandia, 2012; entre otros. Es egresado del Curso de Técnicas Narrativas del Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso. Actualmente es el coordinador de Ediciones Sed de Belleza.

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Esta entrada fue publicada el 18/03/2017 por en Poesía.
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