Revista Conexos

Una revista de arte y literatura, sin fronteras generacionales ni geográficas

Villa del perro y otros poemas

PAOLA CADENA PARDO

   

Villa del perro

Si desaparecieran las paredes las puertas y las ventanas
¿Cómo terminaría la soledad infiltrada donde no hay cobijo?
¿Dónde el lugar exacto para encubrir las miserias?
Las calles son un decir de frío                       y el hogar
un muro falso que no cura al viento.

Cuando se callan los ojos       el ruido de los colores se ha hecho súplica
el negro ofrece un placer bondadoso
y el blanco se hace máquina de fabricar angustias

El festín del dolor tiene llanto de mujer
y  es la penetración de un hombre que no desnuda más que el sexo
Cada dedo es porcelana marchita
que se quiebra por el martillo desatinado de los días
y deja la mano incapaz de asir la vida  el amor  la muerte

Cuando los ojos deciden aplomar la lengua  dejarla muda
los zapatos gritan sus pasos
y las moscas cantan con sus alas la fetidez de su existencia
el hielo al quebrarse llora su frío
y las puertas no se abren sino gimen
con el placer de una dama
Si sólo existe una villa y un perro
tal vez su ladrido sea el llanto único y más frecuente de Dios.

 

Los amantes del círculo polar

¿A dónde corren las niñas?
nadie nos enseñó que las cosas se pueden decir en dos direcciones
que la línea no siempre es línea y la vida es una casualidad
que se sucede a sí misma y nos sostiene con imposibles
la tristeza de lo que  no sucede
sino en la muerte
de lo que no abandona nunca su estado de presentimiento
y que es tan real como la fantasía de un silencio en medio de los gritos

Hay un sol que sale a la media noche
y el amor es un incesto sin inventarse
dos personas que se cruzan en las plazas para no encontrarse

El sexo es una forma de ser valiente
cuando se salta por la ventana para estar desnudo
para olvidar el juego y jugar sin infancia

Hay que regalar corazones rojos para que duelan
y matar una madre
para que las moscas nos hablen de partidas
de dolores ensimismados
de trayectos hacia el abismo
que no es abismo sino otra forma de dolor más hondo y más blanco
No hay otros ojos para ver este mundo
que veo con los míos
y que es entonces una mentira que yo inventé
para atar mis casualidades

¿Cómo se duerme detrás de otros párpados?
¿A dónde corren las niñas?

 

Sueños

I
Los zorros viven bajo el arco iris
saben bailar con máscaras voluptuosas
y deslizarse en un bosque que tiene música arrinconada
Los zorros existen en el arco iris        y no debe mirárseles
para que sigan siendo irreales
inverosímiles   pintados en la elegía de un sueño

Ahora el suicidio es un pasaporte
el viaje será un epitafio de la imprudencia
Se daría fe de las visiones
y la fe se ha hecho para los ciegos

II
Una niña alucinada camina con los árboles y sus voces
los árboles están llorando su propia tumba
se pueden comprar las frutas ¿pero dónde comprar el huerto?

III
La nieve de una mujer siempre es cálida
su hielo es un hervor que precede a la muerte
antes de hacerse blanca

IV
No creo en mi propia muerte
podría ser también una mentira

Me duele estar muerto
y ser de la oscuridad su parte más oscura
y volver al túnel
y no volver

¡Retornen a su cadáver!
Si me regalan su muerte estoy dispuesto a la tierra
pero crucé la oscuridad  y sigo con vida
Perdura el dolor en mis venas
Perdura el latido de saber dónde está el infierno

V
¿Y si entro en tus pinturas para buscarte?
Me he refundido entre el olor del óleo
y todos los cuervos del mundo me dicen adiós mientras suena el tren
La pintura y el hombre son un espejo

VI
El hombre    más que de vida
ha aprendido a encender la muerte
El monte no es culpable
sólo se preocupaba de su blancura y lo hicieron rojo

VII
¿Humano o demonio?
Fui las dos cosas
Las flores devinieron desiertos
El polvo acostumbró su danza a ser siempre esta
siempre gris
Todo se ha hecho monstruo

Al demonio de un solo cuerno
enojado consigo mismo
sólo le resta llorar
eso es el hombre

VIII

Las flores son para las piedras un saludo distraído
La noche es oscura porque debe serlo
¿Qué sería del día sin su ocaso?
Todo está dicho
Los árboles saben de leña
lo suficiente para matar al frío
Dios sabe de vida
lo suficiente para matar al hombre

Todos ponemos flores sobre la muerte
La alegría es un funeral colorido.

 

Las flores del cerezo

La vejez como un don de la memoria
regala el olvido como el silencio mayor
Olvidar para asomarse en otros ojos
y ver que la muerte es una mosca que no debe matarse
Una mosca que zumba de reojo en los días
y que se anuncia como la sentencia de un sueño

El desconocido de mi vientre se llama hijo
asistirá a mi entierro    pero no entenderá la tierra ni la muerte
no entenderá los años ni los fríos.

Sé cómo se muere cuando es necesario un baile
morir para que estés muriendo libremente
para que seas un hombre vestido de dama
un matrimonio sin cuerpo
que busca a Dios en un monte

Dios se llama Fuji
es un señor tímido que abrió sus ventanas
quiere vernos bailar el paso de su silencio blanco

La danza del Bhuto es un llamado
porque todos tenemos una sombra
un dolor y una búsqueda
Perseguir mi sombra
es una forma de bailar
Morir frente a un monte blanco
es una forma de estar vivo

La niña colgó mi nombre en su pecho
y luce mi sombrero como una lágrima
Así se van los ancianos
así los niños aseguran su muerte
su fatiga
su futuro de ya no estar

El amor es algo así como desentender el mundo
La mujer muere para que el hombre
con sus faldas puestas
baile en su ser.


Estos pertenecen al libro Cinema

Paola Cadena Pardo (Foto cortesía de la autora)

Paola Cadena Pardo (Foto cortesía de la autora)


PAOLA CADENA PARDO (Bogotá, Colombia, 1983) Es Licenciada en Español e Inglés de la Universidad Pedagógica Nacional y Magister en Literatura Española e Hispanoamericana de la Universidad de Cincinnati.  Publicó su primer libro  titulado Hotel en el 2008  con la editorial Ulrika, y su segundo poemario Cinema acaba de aparecer en Venezuela con Bid&co. Editor. Poemas suyos han aparecido en diversas revistas y antologías de Colombia, España y México. Además, ha participado en varios encuentros como el Festival Internacional de Poesía de Bogotá, Poesía en Abril de Chicago, entre otros. Finalista del VI Certámen Internacional de Poesía Martín García Ramos, 2007. Ha colaborado en revistas nacionales y extranjeras, así como en organizaciones para la promoción cultural y literaria. Actualmente cursa estudios de doctorado en literatura en la Universidad de Cincinnati.

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Esta entrada fue publicada el 13/09/2013 por en Poesía.
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