Revista Conexos

Una revista de arte y literatura, sin fronteras generacionales ni geográficas

Ternura y otros poemas

XIMENA GÓMEZ

 
TERNURA
 
Estábamos
allí en el diluvio.
Un cuervo azul
chasqueando las alas
se alejó del cenáculo
de cuervos del cableado
una rama negra en el pico
acaso presagiaba el aluvión.
Una lluvia finísima caía
sobre la crecida del mar
en la avenida flotaban
migajas de caliza
plumas, hedor
de la nueva Atlántida.
No teníamos llaves
la casa era
un navío anegado,
parados a la puerta
aún teníamos
los brazos y la voz
para darnos abrigo.
 
 
 
CASA DE POSGUERRA Y PALOMAS
 
Gorjeos
de palomas
en cornisas,
en el techo,
en macetas.
Un trozo de tizón,
que fuera candelero
en el estante derruido.
Retrato de una muchacha,
trenzas negras, manos blancas
entre resortes de un colchón.
Huevos podridos,
plumas de paloma por el suelo.
Una charca de lluvia
–siempre gotea por el tragaluz–
Ruinas, cascajo, arena por doquier.
Un cielorraso a punto de caer,
por el peso de años, de arrullos,
de caca de palomas.
Una casa que ya no habita nadie,
excepto los gorjeos y los nidos.
Disparos todavía,
saltan en la pared
sobre cicatrices de cal.
Dos trenzas blancas
aún se asoman
por el cristal roto,
alguien busca su hijo
entre la hierba.

 
 
 
LUCÍA
 
Una casa
la luz rebosa,
un comedor,
era jaula en el aire
geranios en vasijas,
anturios alrededor,
una huerta,
cebollines,
lechugas.
Lucía,
una casa,
no la que fuera suya.
Su cabeza,
fruto seco,
su cuerpo,
tronco donde la savia
circula poco.
Lucía
en mecedor,
entre frutas de cera
y un reloj de pared,
es figura de yeso
con casaca roja.
Sujetada a la silla
le dan guiso
cerveza a tragos
con el medicamento.
Lucía
musita a veces
gorjeos en italiano
y los ojos azules
toman la luz meridional
de la tierra en que duerme
el marido despótico.
Lucía,
soñó un lecho en la tierra,
junto a él.
 
 
 
NATURALEZA MUERTA CON MOSCA
 
Hay un pote de miel sobre un platillo,
rebanadas de pan,
una jarra de leche,
cafetera de cobre,
un huevo espera en la tacita china
todo puesto en la mesa
y el tufillo a café…
Hay un sol que se mira en el cristal
y una mosca aletea en el jarrón.
 

Ximena Gómez (Foto de Eva M. Vergara)

Ximena Gómez
(Foto de Eva M. Vergara)


 

XIMENA GÓMEZ. Colombiana, psicóloga, se especializó en educación y creatividad en Colombia. En su país trabajó como docente universitaria y ofreció talleres, seminarios y proyectos para el fomento de la lectura y escritura en los niños. Llevó a cabo talleres sobre cuentos fantásticos con niños y profesores y escribió sobre lo fantástico. Al llegar a los Estados Unidos estudió lenguaje y traducción. Poco después empezó a escribir poesía. Trabaja como profesora de español como segunda lengua en Miami-Dade College y como traductora. Poemas suyos han aparecido en diferentes medios digitales y algunos se han traducido al portugués. Reside en Miami.

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Esta entrada fue publicada el 02/11/2014 por en Poesía.
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