Revista Conexos

Una revista de arte y literatura, sin fronteras generacionales ni geográficas

Dos poemas de Germán Guerra

GERMÁN GUERRA

 
Ming Y / El oscurecimiento de la luz

(Canción)


 Quiero escuchar que no se ha ido la inocencia,
que aún la luz puede brotar como columna
entre la sal y el pan y la ausencia de milagros.
Quiero escuchar que no se ha ido la inocencia
aunque la luz entre en sí misma preñada de silencio
y el vuelo circular de los insectos caiga en ámbar
para que hombres y mujeres pierdan el aliento,
soplen en sus diminutos saxos sólo contra el agua,
alimenten las vigilias huecas, pudran el aliento,
pierdan sus manos sus piernas y sus versos en la niebla
y olviden morder rumbo al Cantar de los Cantares.
Quiero escuchar pero se aferran a mi ojo
campanarios y lagares bailoteando sobre el lodo,
seculares monasterios que se desmoronan
bajo el pesado estiércol de un teatro de patriarcas.
 
Arde en el viento de la noche una pagoda
con el vientre despojado de sus ídolos.
Quiero escuchar la luz con máxima inocencia,
oigo un rumor de barcos que se alejan.
 
 
 
Ming Y / The Dimming of the Light

(Song)


 I wish to hear that innocence has not vanished,
that light can still spring up like a column
amidst the salt and bread and absence of miracles.
I wish to hear that innocence has not vanished
even if light imbued with silence flows into itself
and the circular flight of insects ends in amber
so that men and women become breathless,
blow into their tiny saxes alone against the water,
nourish the empty vigils, rot their breath,
loose their hands legs and verses in the fog
and forget to bite the way to the Song of Songs.
I wish to hear, but bell towers and wine vats
dancing over the marsh cling to my eyes,
secular monasteries that crumble beneath the weight
of manure from a theater of patriarchs.
 
Blazing in the nightwind a pagoda
its belly stripped of its idols.
I wish to listen to the light with greatest innocence,
I hear a sound of ships slipping away.
 
 
 
La ciudad y el borde de la isla

a Félix Lizárraga


 Ya no hay ciudad que te repita las canas y el olvido,
irte, ser, estar o acostumbrarte ya nada significan,
ya no hay ciudad ni muro que detenga tus pasos
ni abiertas calles con fuegos de artificio a tu regreso.
Ya no hay ciudad ni mar ni barcos en los puertos,
no busques más, tu sombra no te sigue.
Tú mismo en la ciudad te has convertido:
Eres tú el muro que te detendrá
.
 
Ya no hay ciudad ni hombres hundidos en el sueño.
Aquí estamos, diciendo para que nadie entienda,
fingiendo ya ser mudos, ya ser ciegos y sabios,
rehaciendo nuestras casas para espantar el tiempo
con las hojas ruinosas de este otoño tan largo.
Y aquí estamos, sentados sobre la luz y el tedio,
colgando nuestras piernas al borde de la isla.
Aquí estamos, y estamos tan cansados.
 
 
 
The City and the Edge of the Island

to Félix Lizárraga


 Now there is no city to reflect your gray hair and oblivion,
to leave, simply be, get used to, now mean nothing,
now there is no city no wall to hinder your steps
no wide streets with fireworks to welcome your return.
Now there is no city no sea no boats in the ports,
search no more, your shadow does not follow you.
You have turned yourself into the city:
You are the wall that will hinder you
.
 
Now there is no city no men sunken in dreams.
Here we are speaking so no one can understand,
pretending to be mute, or blind and wise,
remaking our houses to frighten of time
with rotted leaves from this overlong autumn.
And here we are, seated atop light and tedium,
dangling our legs over the edge of the island.
Here we are, and we are so weary.
 
 
Traducción de Cola Franzen.
 

Germán Guerra (Autorretrato)

Germán Guerra
(Autorretrato)

Germán Guerra (Guantánamo, Cuba, 1966): poeta, fotógrafo y editor. Estudió Informática y Bibliotecología en la Universidad M. V. Lomonosov de Moscú y en la Universidad de La Habana. Reside en Estados Unidos desde 1992. Ha publicado Dos poemas (Colección Strumento, Miami, 1998), Metal (Dylemma, Miami, 1998), Libro de silencio (Ediciones EntreRíos, Los Ángeles–Miami, 2007) y Oficio de tinieblas (Aduana Vieja, Valencia, 2014). Trabaja como editor de noticias y diseñador gráfico en el periódico El Nuevo Herald de Miami.

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Esta entrada fue publicada el 12/04/2015 por en Poesía.
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