Revista Conexos

Una revista de arte y literatura, sin fronteras generacionales ni geográficas

Bella y definitiva y otros poemas

LUIS GARCÍA DE LA TORRE

 
 
Bella y definitiva
 
Bella y definitiva de ilusiones fijas
firmes
y puesta de vida que siento perder
en cada impulso dado por la niñez cuando abría fuego
a mares de nosotros mismos, invencible,
para patear este siglo de cielo violento e impaciente
sin restricciones ni caricias, pero con lobos magos
porque son mala publicidad si las razones
que llevas entre amores y muslos
se vuelven santa iglesia.
 
Bella y definitiva te pasas la lengua con la vida esposada
entre las piernas que me hacen sumar nuevos blancos
para pintar lo que estuve tentado a ver en negras
y escasas trincheras de tirarse sucio
sin aparecer, otra vez, jamás
escaso de años, niño, mirando entre sillas
bien abajo y muy adentro te recuerdo a ti
muy adentro y bien abajo,
pasando, adulto, entre camas y tiempo
por tus nalgas montadas para no estar volviendo el rostro de nuevo
sin volar la cabeza al verme tinto en el vino
como acostumbré, desde hace mucho, si siento
y te penetro hasta atrás.
 
Bella y definitiva te me enseñas porque sabes que regreso igual
cada vez que me abres las rodillas y es mi respuesta
el respirar inquieto, aliviado,
y si pongo la punta de mi pene
entierro la amargura de irse
si me sirves completa lastimo los desamparos
de los amigos que llegan con dudas
haciéndote tanto amor, metiéndome sin fin
inmensamente en ti loco de locura sin control
animal
sacando lo que eres y lo que te falta
estando caliente, pegajosa, vestida, brincando llena de mí
y yo no herido sino escondido entre las caricias
de tu amor, quizás, si la suerte me dice.
 
Bella y definitiva de ganas con citas públicas
hechas en oficiales personas para caer mojada
en mi lengua,
en mis manos,
en mi oficio,
adulta y duramente delincuente, adicta, impura
para retar si demoramos los orgasmos, para animar, toda prueba
de mi copa entre tus nalgas que resbala y golpea
tu boca cuando pides bella y definitivamente hambrienta,
rica,
para correr, cabalgarte y no detenerme jamás
ni vivir con candor ya que siempre te soñé
lo puedo decir bajo a los demonios
rica estás lo puedo gritar a todos los santos
caminantes de armas a los costados y reverencias
ante almuerzos
que rozan en la demencia de unas células sexuales
superactivas, divertidas e insomnes
para mejorarlo todo si te entono un buen canto
irguiendo ya saboreado mi sexo que pretendo reventar
en cada prenda que usas para hacerme valer
todo
dentro de tus muslos lisos y tu pubis denso
con carne hambrienta para moverme en ellos
muy crecido y latiendo como si me llovieras al lubricar las reverencias.
 
Bella y definitiva como aquella vez en el escondrijo de los que te ven
que miraba atónito yo como andaban las niñas
y tú me pellizcabas los vellos debajo del abdomen
acercándote
y alejando cuando te brillaban los labios
para sacarme olas de semen que me asesinan
rendido
si estiro la mano y me caen perfectos
tus senos entre dedos que aprieto estirado
a tu ritmo de labios tus pálidos pezones tiesos
que me desayunan la eternidad
y toda la mierda del camino.
 
Bella y definitiva te agachas más bella y revivo
con ropas culpables
las rodillas sobre calles para tus piernas
apoyadas sobre los pies que me hacían condensar
toda la saliva que mi aire ausente negoció
para inefable mirar lo menos delatado posible
cuando me chupabas y se me iba el amor al carajo
porque no necesité ahí otra cosa que más de ti
de tus labios hacia delante y de tu brillo
para atrás
conmigo apretando pechos duros
enormemente parados,
y bella y definitiva me lo hacías mucho más y yo no podía creer aquello
desde la nada que me sometía a tu baba
cuando me peleabas con gemidos salidos de tu nariz
porque tu boca me tragaba las fantasías notariadas
queriéndoseme salir la vida y gozabas con eso
y te dabas como entendiendo que me inclinaba si era preciso
ante los abismos negros de las correcciones
ya que el parar hubiera sido un suicidio
una provocación a mis cuentas a saldar en tragos dobles
hasta que reventabas mi dicha y sacudía furiosamente aliviado
cuando por tus senos corría salido de tus labios
y rodado por todo tu cuello que tragaba
las ganas que pasaron como tú ahora
por mí que soy peligro
asintiéndome que te quedarás a esta hora
para acurrucarte entre el sabor de mi tul, el amor, y el bar.
 
 
 
Fiesta
 
¡Acabas de llegar y te conozco,
tú sabes que te conozco
completa por dentro y envuelta en saliva y besos por fuera,
fuerte y dura arrasando donde me acordé feliz
en guerra con la vida arrepentida prometiendo tanta mierda,
tentadora para endemoniar
te sé,
desnudamente brillante
con senos que me electrizan los héroes que escribí al abordaje
y me revientas porque ni un buenas Luis,
pero tú sabes cómo te conozco la vagina bien líquida
porque eres mar cuando pides estar arriba en verano
y eres exquisita mirándote y empujado en cuatro
presa de mi medio cuerpo en el espejo
y los dos sacándonos de quicio,
 
y es más… tú sabes que conozco
como te preocupaba la nariz, de aquella amargura blanca, ante el espejo!
 
 
 
5 dólares de madrugada, 2 ya avanzada
 
la humedad tuya me logra
ahora
como el ron por vivir
 
y cuando te vendes al hambre de estos dedos
el pulso se campana en la mente
y este susto fulana, de vocación,
me escupe de indultos
 
la humedad tuya me logra
ahora
como el ron por vivir.
 
 
 
A una dama, yo que soy un caballero
 
¿y esta era mi mañana?
si me noto vivo y muy tieso todavía
de ansiar lo que empalagaste en mí como helados
sobre aquellas succiones y aquel calvario de entrepiernas para siempre después
porque serías mi ron doble de adicción temprana,
los chasquidos que vendrían colándose entre mis versos y venas,
mi despedida de las putas de esquinas
que se amontonan como espuma de viajeras
para silbarme
si asomo una suma a la cuenta
 
¿y esta era tu poesía cruda, desnuda, emocional,
que disponía de mi enloquecido miembro que se agolpaba
animal ante tus susurros?
 
discúlpame, pero que mierda ante una cuesta tan arriba.
 
 
 
Wake up dead man
 
Dime
con qué rendiste el patio donde fue casi un golpe el abrazo
que me hizo dejar el deseo de sentirme distinto, rebelde.
 
Dime
cómo regreso de ese susto que vi ahí a mis pies
y escuché tan pero tan cerca como un hilo de infierno
al respirar en mis poros carne de tu piel
que imaginé al instante chupándome firme y halada
al fin.
 
Dime
y riega llanto porque quiero que rompas el no hablar
con aullidos que me muestren en brazos tu dolor más íntimo,
ese que no sabes de tanto que pones delante para que no esté
y que siempre será mi asidero.
 
Dime
que no escucho
responde
no aprietes más las uñas dentro de tus oídos para no saberme
para no ver la historia que defendí
en batalla contra tu presente y tus ilusiones
que me vienen de guerra violenta y aburrida.
 
Dime
y las palabras pensadas, dichas, tocadas, que estuvieron o no
que supiste o no, que abriste o volaron solas y retorcidas
de tanta felicidad aunque tan poco acompañadas de las tuyas
porque la tierra las sujetaba, controlaba
y hacía vulgares, ahora que lo pienso, que lo sé;
dónde las suelto para que no me vean siempre
y no me digan y no me apunten.
 
Dime
entonces por fin qué harás, porque esto sí va,
cuando alguna vez ya viejos y extenuados
la fuerza del recuerdo de la niñez pase
y den pena tus años, porque sabes yo aquí ya envejezco,
y mires y sepas y olvides otra vez y recuerdes algo tuyo
porque me tienes cerca por accidente
o porque te volví a buscar no para verte por última vez,
porque yo habré muerto hace mucho,
sino para postrarme como siempre hice delante de ti
y mirarte, y llorarte para que no veas que se me fueron los hábitos
y ya viejo y drogado cagarme en tu madre.
 
 

Luis García de la Torre
(foto: cortesía del autor)


 

Luis García de la Torre (Ciudad de La Habana, 1973) se graduó de Licenciado en Educación en la Especialidad de Español y Literatura (1991-1996) del Instituto Superior Pedagógico “Enrique José Varona”, Ciudad de La Habana, Cuba; y de Profesor de Lenguaje y Comunicación de la Universidad de Chile (2008-2010), Santiago de Chile. Actualmente estudia un Master of Organizational Leadership en la Humboldt International University en Miami. Vive en el sur de América, cerca de la Cordillera de los Andes, desde el año 2004. Tiene editado el poemario Rave Party (2002) y el libro de ensayos La familia Loynaz y Cuba (Betania 2017) Ha sido incluido en antologías de poesía en España y Estados Unidos. Publica en diversos medios según le interesa.

Un comentario el “Bella y definitiva y otros poemas

  1. José Geraldes de Carvalho
    27/12/2019

    Uma poesia dura mas poesia. Cremos que mais sonhada que vivida…
    Geraldes de Carvalho

Los comentarios están cerrados.

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Esta entrada fue publicada el 22/12/2019 por en Poesía.
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