Revista Conexos

Una revista de arte y literatura, sin fronteras generacionales ni geográficas

Tres poemas de Juan Carlos Valls

JUAN CARLOS VALLS

ESO CAE

 

cascarones azules.

eso cae

cuando el ojo se adentra

en lo que solo en sueños fue nombrado

y que la boca escupe matemáticamente

como un dragón de oro.

cascacarones azules.

metáfora que yace en el vientre de un pez

hasta que se deshagan los antiguos conjuros

y afloren por su nombre

la lluvia

los deseos

y la corteza seca

de lo que muere y canta.

Eso cae.

Traté de escribir cosas que pueda recordar

Cuando venga el momento de la locura.

Hacer con el alba

Un estrepitoso Molino de palabras

Y con la vigilia una sombrilla flotante

Que apartara fantoches

En sus hilos de vida.

Traté de ser común.

De no arder

en los puentes de la literatura.

De ser joven y hermoso.

Pero el que da los dones

Empotró en mi cabeza

cascarones azules.

Yerbas para el amor

que luego se volvieron

Epifanías de muerte.

Traté de ser el hombre maravilla

Y lejos de mi verdadero nacimiento

Terminé aborreciéndome

Y desconociéndome.

 

 

LO QUE SE DILUYE ES LA INTELIGENCIA

Para José Kozer.

 

cómo reconstruir lo que se diluye

lo que no tiene aproximaciones ni días paralelos

lo que se queda en el café y en las comidas glamorosas.

sé que el sentido de la soledad

está en los cambios de estaciones

y en las lavanderias donde la gente tramita

la indulgencia de un viaje sin dolor.

somos fugaces.

lo aprendí atenuando los desencuentros

comprando comida para gatos

y haciendo fila

en el mercado de la inmundicia.

cómo dejar de ser el inválido el niño problema

si hago todavía demasiadas preguntas

y todo lo que presupone la belleza

se prostituye en cuerpos jóvenes

y en cabezas de cíclopes

bordadas por arañas en sus telas de sangre.

lo que se diluye es la inteligencia.

el semen no traerá hijos sino memoria

y muchas caras en un solo cuerpo

y una sabiduría tan bárbara

que en medio de tu mejor discurso

te hará expulsar palabras tórridas

te hará decir

que aguacate no pare mango

y que los días están hechos

para que todo suceda.

 

 

UNA HUMANA CONFIANZA

 

un animal también puede contar su historia.

tiene arterias y corazón mecánico.

válvulas.

días de presentir

y días de desear la muerte.

entre mis tantos amores

ha muerto el que creía definitivo.

una gata barcina que hacía inquietantes preguntas

y en cuyos ojos

como si fueran palabras inteligentes

dos niños de belleza indomable

ejercían el oficio de dibujar mi sombra.

un animal.

una humana confianza

reposando su séptima vida.

llegó a mi puerta llena de luces de inauguración.

como si invitara al inicio de su último salto

como si en sus preguntas

se agazapara un camino hacia el futuro.

un animal.

y yo intentando respuestas inteligentes.

y yo subestimando su bondad

con abrazos y raciones de pescado sintético,

todavia hay sonidos que la dibujan en la noche

todavia despierto

y su humana confianza está sentada frente a mí

apaleándome el sueño

dejándome saber que las tempranas muertes

tienen de ofrendas

y de sacrificios al amor.

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2 comentarios el “Tres poemas de Juan Carlos Valls

  1. A. Fonseca
    16/07/2012

    poemas excelentes. A. Fonseca

  2. Creo recordar a Juan Carlos Valls en el taller literario de la Casa de la Cultura de Plaza. Si no era el mejor, sí era uno de los mejores que habían pasado por allí. Hoy en día pienso que debe ser un excelente poeta. Estos tres poemas hacen sentir de verdad lo que es buena poesía. Saludos, Manuel Gayol

Los comentarios están cerrados.

Información

Esta entrada fue publicada el 15/07/2012 por en Poesía.
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