Revista Conexos

Una revista de arte y literatura, sin fronteras generacionales ni geográficas

Poemas de Luis de la Paz

LUIS DE LA PAZ

 

EL CUERPO DEL HOMBRE  

Hay un gesto irregular en el rostro
mientra intenta alcanzar la firmeza.
Se alza. Todo es muy lento
milimétricamente calculado,
en la medida que algo encaja en su sitio.

La expresión se relaja,
se llena,
de repente,
de un potente control
como un asidero, una estabilidad.
La confianza, se hace presente. 

Hay un desgaste en el cuerpo del hombre
pero nada lo detiene.

LA CASA

    I

Un sendero conduce
al interior de la casa.
La llovizna reposa en el camino
transparentando mi rostro:
aquél, no éste.
Del actual no tiene memoria,
le soy más que ajeno.

    II

Hay algo herido en el ambiente que desentierra
con dureza el sitio.
El rojo y negro del portal. 
El cuadro, a la izquierda,
con un sereno motivo oriental.
Una flauta de cadenciosa fragilidad,
gime.

    III

La cuerda, atando un remoto pasado,
tensará la muerte,
como el mueble que guarda,
en el espejo,
el aliento lacerado de mi padre. 

    IV

Todos los años que viví en esa casa
están allí, hundidos en mi memoria,
vulnerados por un tiempo tan largo,
que ha acabado por dañar
todos los sentidos.

    V

Del otro lado mi madre,
espesa como la sombra
que se desplaza a toda prisa,
esgrime el hambre como maldición.
Condena compartida,
desaliento inquietante,
como obstinadas furias. 

    VI

Por ahí, mi hermana,
acaricia el grito en medio de la noche,
el golpe seco rompe la cordura.
Pero aún así,
se desata la juventud,
estalla,
se lanza,
vive su momento.

    VII

De la casa:
caminos andados
de espacios y de sombras,
no queda mucho entre nosotros. 

    VIII

Faltan muchas cosas vitales,
el sentido efectivo del golpe de luz,
el orden armónico,
la firme ráfaga de voz que dicta las pausas,
y la tregua.

    IX

Después de todo no hay nostalgia,
sólo un desproporcionado
(y tardío) pesar.
Mira que viene gente extraña a esta casa.
Aunque ya no estoy.

LUIS DE LA PAZ (La Habana, Cuba, 1956) escritor y periodista llegó a Estados Unidos en 1980 durante el éxodo del Mariel. Fue miembro del consejo de editores de la revista Mariel (1983-1985) y de Nexos (1998-2001) de difusión electrónica. Entre el 2001 y el 2008 edita El ateje, revista de literatura cubana. Ha publicado los libros de relatos: Un verano incesante (Miami, 1996), El otro lado (Miami, 1999), Tiempo vencido (Editorial Silueta, 2009), la recopilación de textos y documentos Reinaldo Arenas, aunque anochezca (Miami, 2001), y la selección Teatro cubano de Miami (Editorial Silueta, 2010). Un cuento suyo es recogido en Cuentos desde Miami (Barcelona, 2004) y en Palabras por un joven suicida (Editorial Silueta, Miami, 2006). Es columnista de Diario Las Américas.

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Esta entrada fue publicada el 23/09/2012 por en Poesía.
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