Revista Conexos

Una revista de arte y literatura, sin fronteras generacionales ni geográficas

La larga noche de los quinientos años y otros poemas

LEGNA RODRÍGUEZ IGLESIAS

 

LA LARGA NOCHE DE LOS QUINIENTOS AÑOS
 
Una muchacha sacó su cabeza del río y le pidió un deseo a una estrella
que brillaba arriba.
La muchacha pasó la noche con la cabeza fuera del río, pidiendo un deseo
muy largo y mirando a la estrella intensamente.
Otra muchacha sacó su cabeza del río y le pidió un deseo a otra estrella
que brillaba arriba.
La muchacha pasó la noche con su cabeza fuera del río, pidiendo un deseo
muy largo y mirando a la estrella intensamente.
De vez en cuando las dos muchachas se miraban y volvían a pedir sus deseos.
Un grupo de muchachas sacó sus cabezas del río y le pidió un deseo
a un grupo de estrellas que brillaba arriba.
Las muchachas pasaron la noche con sus cabezas fuera del río, pidiendo
deseos muy largos y mirando a las estrellas intensamente.
Al mismo tiempo, una estrella sacó su cabeza del cielo y le pidió un deseo
a una muchacha que brillaba abajo.
 
 
 
NE ME QUITTE PAS
 
Una persona es lo que hace.
Pero dos personas son lo que encuentran.
Esta persona se encuentra con la otra persona y le dice: NE ME QUITTE PAS.
La otra persona asiente, le da la mano y se van juntos a casa.
 
EL CAMINO:
Es largo con dos aceras.
Es alegre.
Es perfecto para ir enamorándose.
Esta persona le cuenta sus secretos a la otra persona. Contarse los secretos significa cuatro cosas:
dolor de cabeza, desahogo, desinhibición, confianza. La otra persona le mira el escote y tiene una dilatación de primer grado. Su órgano genital es como los alambres. Se contrae pero también se dilata.
Machacar los alambres.
Machacar los alambres.
Machacar los alambres.
Al cabo de varios días esta persona se ha quedado sin secretos y la otra persona se ha dilatado muchísimo más de lo debido.
Muchísimo.
Escotes y secretos.
Secretos y escote.
Es perfecto para ir enamorándose.
Besarse también es perfecto para ir enamorándose.
Entrelazar las lenguas también es perfecto para ir enamorándose.
Acariciar el cuello también.
Chuparse las orejas igual.
Decirse obscenidades igual.
Acostarse en una cama y hacer la postura de la boa sin parar también es perfecto para ir
enamorándose.
Completamente.
El amor es maravilloso.
 
LA CASA:
Es pequeña con el baño sucio.
Hay que comprar salfumán.
Hay que comprar jabones.
Hay que comprar papel sanitario.
Las cucarachas hay que desaparecerlas de forma definitiva.
El amor es lo único que importa.
El amor hay que hacerlo de forma definitiva.
Esta persona se suelta el pelo y le suelta el pelo a la otra persona. Los dos pelos estaban
atados con unas cintas azul celeste.
Esta persona se quita el pulóver y le quita el pulóver a la otra persona. Los dos pulóveres
estaban hechos en Singapur y eran gris nevado con un corazón en el hombro izquierdo.
Esta persona se quita el pantalón y le quita el pantalón a la otra persona. Los dos pantalones
estaban rotos en las rodillas y ninguno de los dos tenía el falso cocido.
Esta persona se quita las ropas interiores y le quita las ropas interiores a la otra persona. Todas
las ropas interiores olían al perfume ordinario de la piel. Un olor para ir enamorándose.
Esta persona está rasurada y la otra persona no. Rasurada de pies a cabeza menos el cabello largo de la cabeza. La otra persona comienza a lamer su tórax que parece un tórax de cuarzo blanco y cada centímetro sabe diferente. Esta persona se inquita porque ser lamida el en tórax le produce dilataciones de tercer grado. Esta persona saca su mano del guante y comienza a tocar el piano entre
los glúteos redondos de la otra persona. El amor comienza. La balada de los dos comienza.
 
LA PROMESA:
Es larga como el camino.
Es profunda como el coito.
Es eterna como el bien.
Esta persona le provoca un orgasmo múltiple a la otra persona y después de dormir tres días
se despierta y le dice: NE ME QUITTE PAS. La otra persona saca sus herramientas y se pone a construir un medio de transporte.
Esta persona se esconde para llorar. La otra persona se asoma bajo la cama y le dice: no te abandonaré, solo quiero trasladarme de este sitio a otro sitio, primero yo y después tú.
Pero todo podría salirnos mal, piensa esta persona y la otra persona le da un beso en la boca con una lengua desconocida que impulsa en esta persona la secreción de hormonas suprarrenales, adrenalina y leche de cabra.
 
EL MEDIO DE TRANSPORTE:
Tiene locomotora.
Tiene hélice.
Tiene ruedas.
Tiene remos.
Esta persona se sienta en una rueda con la cabeza entre las rodillas, de manera que su pelo toca
los alicates y los destornilladores que la otra persona ha puesto en el piso. Todo al alcance de su mano.
Esta persona se ha puesto al alcance de la otra persona.
Esta persona cree que el amor existe.
Cada acontecimiento en el mundo de los sentidos existe.
La otra persona pronto se irá y nadie puede decir cuándo volverán a verse.
Esta persona pregunta: ¿Cuándo volveremos a vernos? Y la otra persona no le contesta sino que toma en sus manos un remo, se levanta, se pasa el remo de la mano derecha a la mano izquierda, se sienta por detrás de esta persona, se baja el pantalón hasta la pelvis, acerca sus vellos púbicos a la espalda vertical de esta persona.
Esta persona pregunta: ¿Cuando volveremos a abrazarnos? Y la otra persona no le contesta sino que abraza a esta persona, pide permiso para meterlo el remo, y se lo mete. Después le da vueltas al remo. Antes le untó saliva al remo.
Tan despacio.
Tan amorosamente despacio.
Esta persona cree que los remos son lo único que existe. El amor es nada más otro síntoma del remo. Tú eres mi camino, mi pie cojo y mi pie sano, tú eres mi remo.
Esta persona pregunta: ¿Cuándo volveremos a remar?
 
EL ÚLTIMO DÍA:
El amor no se hace por última vez.
Nadie puede.
Nadie se ha atrevido.
Un camino se recorre por última vez.
Una casa se habita por última vez.
Una promesa deja de cumplirse.
Un remo se detiene.
Pero el amor no se deshace.
Una persona es lo que no se deshace.
Esta persona abre la puerta y la otra persona sale por la puerta. Hacia el exterior. Hacia lo lejos.
Esta persona le corta un hilo al pulóver de la otra persona y le dice: NE ME QUITTE PAS. La otra persona asiente, se acerca a sus ojos y se miran durante un tiempo que parece mil caminos.
Esta persona cierra la puerta. La otra persona sube a su medio de transporte. El medio de transporte se va. Sus papilas gustativas absorben el exterior y recuerda los alambres. El sabor de los alambres le amordaza la boca como un trapo.
Su boca es un alambre.
Se contrae pero también se dilata.
Esta persona, detrás de la puerta, se contrae pero también se dilata.
 
LA CIUDAD:
Está llena de interiores y de exteriores.
Un interior está lleno de personas y un exterior está lleno de personas.
Una persona es lo que piensa.
Esta persona piensa: NE ME QUITTE PAS.
Pero no le salen las palabras.
 
 
 
CHUPAR LA PIEDRA
 
No solo en los mostradores de un aeropuerto
he sufrido la inconsolable manía de chupar la piedra
un día tuve la primer piedra delante
y lo único que necesité fue llevármela a la boca
mi boca quiso la piedra como un instinto de sed
las dos quisimos la piedra como un instinto de sed
mi boca y yo, las dos juntas, comenzamos a chupar
desde la verde esmeralda hasta la piedra común
que es la piedra más hermosa y la menos conocida
decididamente la menos conocida
tal vez mis cuatro nombres son los menos conocidos
entonces la piedra es proporcional a mí
y al final seré yo la piedra
con varias franjas y varias hendiduras
y un chorro por el borde de zumos vegetales
contra todos los pronósticos hay una piedra en mi boca
no sé de dónde proviene ni sé lo que yuxtapone
está echada semifría en mi boca desatenta
si por razones estáticas
no lograra convertirme en la piedra que más quieres
yo misma me chuparé y todo terminará
todo habrá sido una ilusión febril
decididamente una vaga ilusión
que formará parte de infinitas auras.
 
 
 
SÉ QUE ESTÁS LEYENDO ESTE POEMA
 
bajo el olmo
parada
pensando que es muy terrible el pedido que voy a hacer
pero de todas formas haciéndolo
yo miro hacia arriba y le pido peras
al olmo
a cualquier árbol legítimo que pueda ofrecerme peras
pido peras para mi mano vestida
y peras para mi mano desnuda
peras para mi seno despierto
y peras para mi seno dormido
peras para mi ojo cansado
y peras para mi ojo feliz
pero las peras nunca aparecen
y sin embargo sigo pidiéndolas
bajo el olmo
parada
pensando que es muy terrible el pedido que voy a hacer.
 
 
 
NO ME PREGUNTES CÓMO SE LLAMA
 
¿Si yo tengo la mano de Orula
Orula tiene mi mano?
¿Si yo tengo el sexo de un pollo
ese pollo tiene mi sexo?
¿Y si tengo también su molleja?
¿Si yo tengo la patria de un hombre
ese hombre tiene mi patria?
¿Cómo se llama ese hombre?
¿Puedes decirme cómo se llama?
¿Si yo estoy un poco intranquila
todos ellos están intranquilos?
¿Si yo estoy un poco ciega
todos ellos están ciegos?
¿Si les digo vámonos de aquí
todos ellos se irán de aquí?
¿Si yo quiero escribir una cosa
con qué mano la escribo?
La mano es imprescindible.
 
 
 
MUCHACHAS EN AUTOMÓVIL SACANDO LAS MANOS PARA AFUERA
 
motivada
por un deseo incipiente
de saber si en lo más hondo
habitaba el mismo pez
que en lo menos hondo
subí a lo menos hondo
y vi que ese pez
era igual a este pez
con un pez en cada mano
decidí que no matarlos
era lo más sencillo
entonces los maté
después de muertos
los peces no servían para gran cosa
ingerí el primer pez
ingerí el segundo pez
y soñé un sueño donde veía mis manos
veía las palmas de mis manos
pero no las partes de arriba
igual me dije:
no todo el mundo logra verse las manos
ni en la vida real
ni en los sueños.
 
 
 
LA DULCE VIDA
 
Durante el año 1507
alguien llamado Alberto Durero me pintó
la obra se llama Retrato de Muchacha (o Muchacho)
y es un pergamino aplicado sobre tela
él también pintó a Los Cuatro Jinetes del Apocalipsis
hace poco los cuatro jinetes y yo nos hicimos amigos
después de cinco siglos exactos
me pasa que me enamoro de uno de los jinetes
pero el jinete ya tiene novia
pero yo estoy tan arrinconada
tan arrinconada tan arrinconada
y tomo el auricular y le digo a Alberto Durero:
voy a picarme el muslo
con la misma cuchilla que afilabas tus carbones.
con la sangre de mi muslo
Alberto Durero pinta una obra
llamada El Jinete y La Muchacha
donde aparecemos el jinete y yo
conversando seriamente sobre la dulce vida
el jinete engulle frutas y a mí se me salen los leucocitos
Alberto Durero piensa:
esta muchacha parece tonta
ni a mí se me ocurriría llorar
frente a uno de los jinetes del Apocalipsis
definitivamente no se me ocurriría.
y tomo el auricular y le digo a Alberto Durero:
la dulce vida y yo no tenemos parecido.
 

Legna Rodríguez Iglesias (Foto: Cortesía de la autora)

Legna Rodríguez Iglesias (Foto: Cortesía de la autora)


 

Legna Rodríguez Iglesias (Camagüey, 1984) es poeta y narradora, además de autora de literatura infantil. Entre otros, ha publicado los libros de cuentos Ne me quitte pas (Abril, La Habana, 2011), ¿Qué te sucede, belleza? (Sed de Belleza, Santa Clara, 2012), los poemarios Tregua fecunda (Unión, La Habana, 2011), Chicle (2012) y Chupar la piedra (Abril, La Habana, 2012) y la novela Mayonesa bien brillante (Matanzas, Matanzas, 2012). La autora además ha sido merecedora del Premio Iberoamericano de Cuento Julio Cortázar en el 2011 por su cuento Hasta Feldafing no paro, también en el año 2013 le fue concedido el Premio Wolsan-CubaPoesía por el cuaderno La gran arquitecta, la obra se presentará en la Feria Del Libro de la Habana en febrero próximo.

Anuncios

7 comentarios el “La larga noche de los quinientos años y otros poemas

  1. Maria Cristina Fernández
    04/01/2014

    Poemas que cambian el orden de ciertas cosas y apelan a un desorden que tiene la lucidez de la alucinación. Gracias, Conexos.

  2. excelente Legna!

  3. eroga
    09/01/2014

    Sencillamente me encantas cada día más y más….

  4. Me ha parecido una excelente selección de poemas

  5. W Perez Cino
    18/01/2014

    Hay una ilación debajo de la superficie del poema que fascina. Excelente.

  6. Brillante. Menos mal que nos quedan poetisas vivas… aunque sea al otro lado del Atlántica. En España, desbordados por la crisis, parece habérsenos quemado la sensibilidad poética.

  7. Lilian Sariol
    13/03/2014

    Legna, tu poesía es fresca y dulce, intensa como el sabor las ostras, eres linda, niña! Y me tocas el alma………

Los comentarios están cerrados.

Información

Esta entrada fue publicada el 01/01/2014 por en Poesía.
A %d blogueros les gusta esto: