Revista Conexos

Una revista de arte y literatura, sin fronteras generacionales ni geográficas

El gato sin dueño y otros poemas

OMAR PÉREZ

 
El matrimonio

Como un solo animal que consta d dos partes, así duerme. Así
despierta. Una parte del animal va a hacer café, la otra tiende la
cama. En la puerta se despide a sí mismo, que tengas un buen día, que
t diviertas. Cuando una d las partes muere, la otra avanza, primero
dificultosa luego resueltamente, hacia la parte que le fue ocultada.
Aquello que logra evadir la potencia desintegradora del deseo, conoce
la virtud unificadora d la muerte.
 
 
 
Ambidestreza

No t vuelvas muy creativa, mano derecha, limítate a delinear y
rellenar; los sonetos zurdos, los hemisferios tropicales, la escarcha
que desciende desde la razón, todo impide crear a tus anchas, trabada
como una carreta d grava en una callejuela. No intentes inspirarte,
improvisando (un dedo sigue el cencerro d la conga, el otro la
Inconclusa) a partir d los latidos que se escuchan a lo lejos, desde
otras latitudes. El sujeto lírico, ente común a todas las ciudades, se
lava ambas manos, luego el rostro d esponja transparente
 
 
 
El gato sin dueño

Por qué arañas, gato, la puerta d la casa d la que t fugaste? Sobras,
mendrugos, piltrafa, manotazos, gritos, patadas y hasta caricias,
gritos, arrumacos, silbidos, puedes hallar fácilmente en otra parte.
No es amor la complicidad, ese mutuo, sesgado vituperio que pasa por
tolerancia, no es paciencia. Nos resignamos a orinar y a que nos
orinen en un pacto que llaman “zoología” o “sociedad”; dejas atrás la
cerca y la cadena y ahora extrañas el lazo y el cascabel? No hay
premio para la autonomía, maúllas acaso d memoria, necesitas un candil
en la oscuridad? Tus pies afelpados se encaminan al sismo, allí los
peces son gratis.
 
 
 
Milagro

Conseguiste transformar un suspiro en una inspiración más larga d lo
habitual, seguida d una pausa y una expiración no menos larga. Al día
siguiente volviste a suspirar, y al otro, sin embargo, como los
resultados d un gran tifón, el milagro es irreversible.
 
 
 
Inorgánicamente así

La palabra sucede a la palabra, es inevitable lo literario. Es
inevitable aislarse o confluir; se dice para llamar la atención sobre
un equívoco, se dice para poner las cosas en su sitio (los puntos
sobre las íes), por el gusto y regusto d decir lo dicho y redicho,
para desfazer entuertos y desautorizar una afirmación o negación
injusta, para escuchar la propia exhalación, cargada d sonidos.
A un punto, t das cuenta d q decir no es mejor q no decir, no decir no
es superior a decir, en eso callas, sin afán d siempre o nunca,
inorgánicamente así.
 
 
Estos poemas pertenecen al libro La carrera.

Omar Pérez (Foto cortesía del autor)

Omar Pérez
(Foto cortesía del autor)

OMAR PÉREZ (La Habana, 1964). Poeta, traductor y ensayista. Ha publicado los poemarios “Algo de lo sagrado”(1996), traducido al inglés en 2007), “¿Oíste hablar del gato de pelea?” (1999). “Canciones y letanías” (2002), “Lingua franca” (2009), así como la colección de ensayos “La perseverancia de un hombre oscuro” (2000, Premio de la Crítica). Ha publicado poesía, crítica, ensayo y traducciones en diversas publicaciones cubanas y extranjeras. Entre sus traducciones cabe mencionar los volúmenes “Bueno y sin prisa. Antología de poesía norteamericana” (2005) y “La muerte no tendrá dominio. Poesía recogida de Dylan Thomas (2007). Recibió el Premio de Poesía Nicolás Guillén (2009) por “Crítica de la razón puta”.

Anuncios

Información

Esta entrada fue publicada el 07/09/2014 por en Poesía.
A %d blogueros les gusta esto: