Revista Conexos

Una revista de arte y literatura, sin fronteras generacionales ni geográficas

Manual para vivir hasta mañana y otros poemas

REINALDO BRAGADO BRETAÑA

 
Corales
 
Ojos de llovizna que fabrican la columna al cielo.
La danza termina en el espacio de pan y vino
y todos bostezan el aburrimiento del sol.
Es tremendo navegar sin sueño,
cruzar el mapa con la fuerza única de los fósiles.
Todo alineado tras el cepillo profiláctico.
Higiene y orden.
La muerte sabe a musgo y veo burbujas bajo el agua.
Hay un naufragio majestuoso en el centro de mi cuarto.
 
 
 
El camuflaje
 
La vecina siempre está en su puerta
cuando entro a casa.
Tal vez le llame la atención que yo sea joven aún,
que sonría
o que no espere por el pan.
Ellos y los otros
me miran de un modo raro.
Algunos transeúntes vuelven la cabeza
cuando paso
y estudian mi talante.
Temo que ya noten mis ideas
por encima de la piel.
No sé qué será de mí
cuando no tenga camuflaje.
Espero que un hada maravillosa me salve
con un beso de suerte
o algún sombrero divino que oculte mi identidad.
 
 
 
Manual de recursos para vivir hasta mañana
 
Para llegar vivo a mañana
podría inventar varias cosas.
Escuchar a los Beatles siempre ayuda a superar el día,
o decir a cualquier mujer
“ámame como si fuera otro durante la noche, por favor”,
hasta caer agotados al amanecer
cuando en el barrio se escuchan ruidos de desayuno
y preparativos de trabajo.
Puedo hablar por teléfono con un amigo
y escuchar su alegría,
permitir que me toque
a través de alguna canción de espera.
Puedo inventar bañarme,
afeitarme y vestir ropas limpias
para salir al mundo disfrazado de hombre cuerdo y uniformado.
También tomar café sorbo a sorbo
hasta caer intoxicado
o fumar demasiado para mis pulmones
hasta toser el aburrimiento.
Puedo preparar un banquete de mendigos,
aceptar alguna visita que me dejará vacío,
tomar el sol,
nadar en la playa.
Puedo llenar otra cuartilla de una novela inconclusa.
Puedo pensar en Dios,
en alguien que esté peor
y también puedo mirar al espejo
y observar mi cuerpo desnudo
desintegrarse con la época.
Para vivir hasta mañana puedo inventar varios trucos,
variantes de trampas de otras trampas y así,
al menos,
llego a mañana respirando
y podré leer este poema como un manual de recursos
para vivir hasta mañana.
 
 
 
La cerradura
 
La cerradura murmura combinaciones
que predicen universos.
A veces me encierra
a soledad hermética de libros y música.
Otras me libera
Abriendo al mundo la puerta única.
 
Por la cerradura espío y me espían.
Tengo la llave colgada al cuello
y envejece conmigo.
Hay cerraduras para cada habitación
y es sólo cuestión de tacto
lograr que liberen o encierren.
 
Las cerraduras las inventó el hombre
y el hombre las disfruta o las sufre:
siempre hay algún inventor de cerraduras
para cualquier habitación ocupada.
 
 
Estos textos pertenecen al libro Curazao 24: cuidado con el perro (Editorial Outsider, 2004).
 

Reinaldo Bragado Bretaña (Foto cortesía de María Bragado)

Reinaldo Bragado Bretaña
(Foto cortesía de María Bragado)

Reinaldo Bragado Bretaña (La Habana, Cuba, 1953-Miami, EE. UU., 2005). Se graduó de Licenciatura en Historia en la Universidad de La Habana. En 1977 fue arrestado y condenado por intentar abandonar el país. Bragado fue liberado en 1981 y no cesó en sus empeños literarios, que fueron invalidados por la censura. Se integró a las actividades del Comité cubano de derechos Humanos, donde dirigió la sección de arte y fomentó las creaciones independientes. Salió al exilio en 1988 y se radicó en Miami, donde desarrolló una prolífica obra narrativa, ensayística y periodística. Fue columnista de Diario Las Américas. Entre sus obras más conocidas figuran las novelas La estación equivocada (1988), La ciudad hechizada (Finalista en el concurso “Letras de Oro” de 1989) y La noche vigilada (publicada en inglés en el año 2004); también sus libros de cuentos Bajo el sombrero y En torno al cero, y sus poemarios El álbum de las sombrillas (1995) y Curazao 24: cuidado con el perro (2004). Publicó además La Fisura, dos tomos de testimonios sobre los derechos humanos en Cuba. En Miami creó también el Magazín literario El pequeño Café.

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Esta entrada fue publicada el 09/06/2016 por en Poesía.
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