Revista Conexos

Una revista de arte y literatura, sin fronteras generacionales ni geográficas

No hay manera y Panorama

MARÍA TERESA DE VEGA

 
No hay manera (1)
 
No es verdad que los dioses quieran hundirnos.
Lo contrario es una hipótesis bastante incierta, y aún así nos estremecemos.
Porque no basta con mirar los campos azules de la adolescente lavándula,
Ni los violetas del joven lino, ni la hierba tiernísima
De después de las lluvias.
 
No basta con admirar los aires que sacuden los tallos, y que
Fecundan las flores, ni a aquellas otras que visita un insecto,
Embadurnado de polen al término del suculento sorbo de néctar.
 
No basta asentir a todo esto que parece sonreír
Y apartar, respetuosos, más arduos aconteceres.
 
No basta con ser amor, amor devastador o beso
Que solo constata que es inencontrable en mercado oriental alguno
Piel como la de esa boca,
Tibieza bajo ningún sol como la que exhalan esos labios entreabiertos.
 
No basta con la audacia que un día se tuvo
Y que acompañaron imaginarias marchas triunfales,
Ni el castigo a veces del desdén, ni la conciencia del yerro,
Ni el dolor del engaño.
 
Nada basta,
Y, sin embargo, es bastante esos árboles en flor
Y después las cerezas.
Nada basta.
No he visto nada que pueda aplacarlos. No pensé nada que les fuera
Dilecto. No amé como en lo alto se aman los gigantes, con estrellas
Como labios, y como vértigo el del torbellino sideral.
 
Quizá porque no fui flor, ni insecto, ni ola vaporosa,
Y puedo crearlos a imagen de mis sospechas:
De espaldas al jardinero que podará nuestras sombras,
Jardinero de agencias de silencio y olor triste
En todos los Olimpos detestadas.
 
 
 
Panorama
 
Fíjate en los bosques de pinos
Tras la playa de infinitas resacas.
 
Es un extraño final de mundo,
En lienzo inmortal expuesto. También el arbolillo verde
Sobre la curva de la montaña. Nadie lo oye.
 
Allí todo dibujado.
Las nubes se espesan muy lejos. Hace siglos.
En cuadro sumamente conseguido, el viento mueve la cortina.
Ese viento tan esencial, tan metafísico.
 
No partiremos ya hacia mañana,
Aunque hablen de ancho mar bajo nuestra red de venas.
Dulce viaje. Mares de dulzura bajo el lucernario que alumbra cabelleras.
 
Busquemos en la filosofía el consuelo.
 
 
Estos textos pertenence al poemario Perdonen que hoy no esté jovial (2001)
 

María Teresa de Vega (Foto cortesía de la autora)

María Teresa de Vega
(Foto cortesía de la autora)


 

María Teresa de Vega nació en La Laguna (Tenerife, España), en cuya universidad se licenció en Filología Románica. Tiene publicados cuatro poemarios, Perdonen que hoy no esté jovial (2001), Cerca de lo lejano (2006), Mar cifrado (2009) y Necesidad de Orfeo (2015); dos libros de relatos, Perdidos en las redes (2000) y Sociedad sapiens (2005); y tres novelas, Niebla solar (2009), Merodeadores de orilla (2012) y Divisa de las hojas (2014). Su página web: www.mariateresadevega.es

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Esta entrada fue publicada el 17/12/2016 por en Poesía.
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