Revista Conexos

Una revista de arte y literatura, sin fronteras generacionales ni geográficas

Vomitar todas las donuts y otros poemas

LEGNA RODRÍGUEZ IGLESIAS

 

Las relaciones humanas, el intercambio afectivo,
los eventos culturales, las reuniones políticas,
los hechos históricos, las celebraciones, los entierros, la paz,
se llevan a cabo alrededor de una mesa.
La mesa del bien y del mal.
Mesa endémica.

 
Vomitar todas las donuts
 
Me dijeron “es hora de comer”
y comí como un hombre derrotado
que no sabe si parecer cansado
es mejor que dichoso parecer.
 
Me dijeron “no pares de comer”
y comí sin futuro y sin pasado,
más alegre que perro en un mercado,
doce horas hasta el amanecer.
 
Luego eché una a una tanta mierda
que me había tragado noche antes.
Era apenas estúpida y más lerda.
 
Las pequeñas se fueron por tragantes
aporreándose de derecha a izquierda.
Corazones de harina delirantes.
 
 
 

Tengo una teoría.
La forma del poema es al poema
lo que el poema es a la historia.
Es casi lo más importante, pero no importa.
No interesa.
No sucede nada en concreto.

 
Orange Theory
 
Escribía poemas de rodilla

sobre chapas de históricas botellas.
Escribía poemas sobre estrellas

de seis puntas, bengala maravilla.
 
Escribía con miedo, con cosquilla,
por el filo de chapas y de estrellas.
Escribir me dolía. Las botellas
todavía sostienen la bohardilla.
 
Era coja, feliz, joven y manca.
Escribía poemas de seis puntas.
Una punta servía de palanca.
 
Nalgas en posición, rodillas juntas.
Le ponía octosílabos al tanka

y minúscula a todas las preguntas.
 
 
 

Ella es el Día del trabajo,
y mamá es el Día del trabajo,
y la huella digital de mi dedito
que me acaban de tomar y asimilar
es mi Día del trabajo.
¡Dame tu mano, trabajador!

 
Finger Print
 
Si me llega el permiso de trabajo
voy a hacer el trabajo a mi manera.
Un horario que incluya la salmuera,
la trombosis, y algún escarabajo.

Si me llega, merezco un agasajo
de tijera detrás de la escalera
-afilada con uña la tijera-,

y silencio de cine en el tejado.

Si consigo trabajo, con permiso

de quien diera permiso a mi persona
voy a darme candela desde el friso,

y con fuego en los ojos, por cabrona,
te veré y me verás, país mestizo,
Nueva York, La Florida y Arizona.
 

Legna Rodríguez Iglesias

Legna Rodríguez Iglesias


 

Legna Rodríguez Iglesias: doblecamino@yahoo.es (Camagüey, 1984). Obtuvo el Premio Iberoamericano de Cuento Julio Cortázar 2011 y es ganadora del Premio Latinoamericano Casa de Las Américas, en la categoría de Teatro, 2016. Sus últimos libros publicados en Cuba hasta la fecha son El arroz de la locura, novela, Gente Nueva 2015; La mandarina mecánica, literatura infantil, Reina del Mar editores, 2015; y No sabe/ no contesta, cuento, Colección G, Editorial Caja China, 2015. Mereció el Premio Wolsan-CubaPoesía 2013 con La Gran Arquitecta, poesía, Colección Sur, 2014. Ha publicado los libros: Chicle, poesía, Colección Limón Partido, Proyecto Literal, México, 2013; Chupar la piedra, poesía, Casa Editora Abril, 2013; Tregua Fecunda, poesía, Ediciones Unión, 2012; Mayonesa bien brillante, novela y El momento perfecto, poesía, ambos Editorial Matanzas 2012; ¿Qué te sucede, belleza?, cuento, Editorial Sed de Belleza, 2011; Ne me quitte pas, cuento, Casa Editora Abril, 2011; y Los Mágicos, literatura infantil, Editorial Cauce, 2008; entre otros. La Editorial Bokeh, Leiden, publicó Hilo+Hilo, poesía, 2015; y su segunda novela Las Analfabetas, 2015. La Editorial Aguadulce publicó Todo sobre papá, poesía para niños, Puerto Rico 2016. Próximamente saldrá su tercera novela Mi novia preferida fue un bulldog francés, Alfaguara 2017. Tenía la misma cantidad de tatuajes que de años, ahora ya no.

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Esta entrada fue publicada el 17/12/2016 por en Poesía.
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