Revista Conexos

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Al rescate

MAX BARBOSA

 

Rosa, María y Caridad salieron apresuradamente del auto. Se retocaron el peinado y el maquillaje antes de entrar al lugar de sus preferencias los fines de semana. Penetraron por la puerta cual bola por tronera porque para las damas la entrada es gratis.
  De inmediato, casi en el mismo instante, Mario, José y Rafael pagaron $ 30.00 pesos en la puerta con el apuro de quien llega tarde a la fiesta cuando en realidad no había comenzado, suspiraron de satisfacción e iniciaron la acostumbrada aventura sabatina: socializar en “El Palacio de las Bombitas”.
  Pero, ¿cuál es el misterio que provoca tal alboroto? ¿A qué se debe este incesante interés por participar desde el inicio hasta el final del espectáculo que jamás concluye?
  “El secreto es la vitalidad que obtenemos al cargar las pilas del alma”- confiesa Ezequiel Martínez, experimentado bailador de escasos sesenta y nueve años, famoso por la altivez con que lleva la bomba, siempre a punto de activarla cuando sea necesario-. “Somos parte de una obra que no deja de re presentarse aunque cambien los actores”.
  Dicha discoteca cuenta a su favor con más de dos décadas deleitando a un grupo de noctámbulos que se encuentran en plena posesión de múltiples experiencias, algunas vividas y otras fabuladas. Muchos disfrutan su segunda juventud; otros, asumen la tercera como la primera, proyectando tal entusiasmo que es difícil no participar del mismo.
  Los Cámara, por ejemplo, con cuarenta años de matrimonio, permanecen abrazados en la pista de bailes al compás del popurrit de boleros. Supremo instante para que Paco le recuerde a Pucha los primeros besos cuando él se aventuraba desde Contramaestre hasta Palma Soriano para enamorarla en cualquier medio de transporte: animal o industrial. Ahora son intensos y habilidosos.
  El Palacio abre las puertas diariamente con el piano bar a las seis de la tarde, apto para los románticos. Los bailables comienzan a las nueve hasta las dos de la madrugada, excepto los fines de semana que finalizan a las tres. El jueves es sumamente especial:
  “Día de Damas”: reciben flores y caramelos por cortesía de la casa, y como los hombres abundan más que las mujeres, ellas atrapan al primero que las invite a bailar. Aunque puede suceder que se presten el bailador entre amigas, no a extrañas o iniciadas. Se debe evitar el riesgo de perderlo.
  La popularidad de El Palacio ha trascendido sus límites para integrarse al “folclor” miamense a través del humor que surge por generación espontánea en velorios, supermercados, cafeterías o paradas de ómnibus.
  ¿Ha escuchado, usted, amigo lector, comentar acerca de “Las Hermanas al Rescate”?
  Pues bien, dicen los relatores de la llamada Crisis de los Balseros de 1994, cuando cientos de cubanos llegaron a la Florida en balsas, que muchos jóvenes encontraron el amor en El Palacio con la destacada singularidad de que sus novias eran algunos años mayores que ellos. Las hermanas iban al rescate de esos muchachones curtidos por el sol del Estrecho de la Florida. El imaginario popular parodió el objetivo de Los Hermanos al Rescate. Si estos salvaron a miles de cubanos, ellas los imitaron, pero en tierra firme al ritmo de cha-cha-cha, cumbia o merengue. De ahí que El Palacio de las Bombitas aún conserva la fama de propiciar felicidad.
  Kholy Funcia, actor y bohemio hasta el infinito lo asegura: “Al finalizar de bailar el danzón Almendra con Ildolidia supe que mi vida cambiaría inevitablemente”.

 

Max Barbosa (Foto de Ulises Regueiro)

Max Barbosa
(Foto de Ulises Regueiro)

Max Barbosa (Palma Soriano, Santiago de Cuba). Licenciado en Letras por la Universidad de Oriente. Integró los elencos de las agrupaciones Teatro Juvenil de La Habana y las Brigadas Artísticas Francisco Covarrubias. Laboró durante diez años en TeleRebelde -hoy TeleTurquino-, Santiago de Cuba, como actor, escritor y conductor del programa La Trova Santiaguera. Incursionó en la actuación radial en la emisora provincial CMKC. Reside en Miami. Aquí ha escrito para varias publicaciones locales, entre estas, La Voz Católica, el Nuevo Herald, Éxito así como en mundolatino.com (New York) y cubaencuentro.com (Madrid). Dos de sus entrevistas fueron escogidas por la editorial Aduana Vieja para su antología La crónica más larga. Periodismo cubano en el exilio (Madrid,2016). Es periodista de www.teatroenmiami.com desde el pasado siglo.

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Esta entrada fue publicada el 17/12/2016 por en Crónica.
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