Revista Conexos

Una revista de arte y literatura, sin fronteras generacionales ni geográficas

Cartografía de lo cubano y exploración de registros narrativos en El abra del Yumurí de Frederick A. de Armas

YUMARY ALFONSO ENTRALGO

 

En una ocasión le preguntaron a un sabio:
  -Maestro: ¿qué es un cubano?
  Su respuesta fue la siguiente:
  -“Ah… los cubanos… ¡qué difícil pregunta! Los cubanos están entre vosotros, pero no son de vosotros. Los cubanos beben en la misma copa la alegría y la amargura. Hacen música de su llanto y se ríen de la música. Toman en serio los chistes y hacen chistes de lo serio. No creen en nadie y creen en todo.” (n. p.)
  Esta anécdota serviría para definir en pocas palabras la actitud del cubano, no sólo para la vida sino también en la literatura. En la vasta tradición narrativa de la mayor de las Antillas varios han sido los nombres que mantienen en alto su prosa. Entre los más reconocidos podríamos referir sin lugar a dudas a Alejo Carpentier, José Lezama Lima, Virgilio Piñera, Cabrera Infante entre otros muchos para gloria de la isla.
  En las obras de estos autores nos encontramos una complejidad que abarca la recreación de la realidad y que supera toda expectativa de la ficción formándonos un mundo dónde el lector puede convertirse en artífice de un argumento, puede terminar enamorándose de un personaje, salvándolo, odiándolo o hallándose identificado con los más disímiles matices de su personalidad. El caso que nos ocupa hoy es la ópera prima de Frederick de Armas, El abra de Yumurí en la que como diría el sabio de la anécdota inicial podremos beber de la misma copa de la alegría y la amargura, podemos reírnos de lo serio y sobre todo podemos no creer en nadie y creer en todo…
  La novela sale al estrado por la prestigiosa editorial Verbum en el año 2016, escrita por este creador de larga residencia en Estados Unidos, pero de origen cubano, académico de la Universidad de Chicago, especialista en el siglo de Oro y los estudios galdosianos. Sabemos que esta obra es entrañable para su autor ya que surge a partir de unas notas que él heredó de su madre quien también se emparenta con uno de los más grandes prosistas en lengua española: Benito Pérez Galdós.
  La historia se desarrolla en un corto período, los tres últimos meses de 1958, año que antecede al triunfo de la Revolución de los barbudos como el propio De Armas los nombra y como el mundo entero los reconoció en su momento de esplendor. Para la isla y sus habitantes estos meses estuvieron llenos violencia y tensión, de sueños truncados y otros realizados. Era esta una época colmada de incertidumbre por el futuro que sólo quien lo ha vivido puede tener una idea de cómo fue para todos sobrevivir a la agonía de no saber lo que sucedería o avizorar lo que sobrevendría desde casi nada de lo que un pueblo entero pudo asirse. Sobre este ambiente sucede la novela y se desenvuelven los personajes. La intimidad, la sensorialidad que abarcan las descripciones y la plasticidad que encontramos nos sugieren sin dudar esa influencia Galdosiana, decimonónica, al aire de Víctor Hugo, Sthendall, Balzac pero que tampoco podrá escapar de la impronta cubana carpenteriana, de la modernidad de Ernest Hemingway o de la búsqueda de registros clásicos y estrategias narrativas que descubren al gran lector detrás de la voz que ha creado De Armas…Su refinado uso del lenguaje podría definirse como una poética de lo íntimo, de lo suave, de lo cálido a través de la palabra. Es por ello que en su obra encontramos una descripción peculiar de lo cubano, desde otra perspectiva un poco distinta a la acostumbrada, con una mezcla de exploraciones ideológicas desde una construcción y visión más femenina (no feminista) y culta.
  Pío Serrano en la presentación de la novela en Casa América de Madrid declara que:

Quizá por las lecturas galdosianas los personajes se enriquecen con circunstancias propias del realismo mágico, o lo real maravilloso carpenteriano, allí donde el sueño habita zonas de la novela y la presencia de la leyenda del abra del Yumurí, que procede de la tradición de los pobladores autóctonos de la isla. Se ha recogido esta leyenda que ha tenido una presencia a lo largo de la novela y se transmuta como parte del relato de uno de los protagonistas. (video en YouTube)

Con esta leyenda nos envuelve la lectura de la novela como sustrato del argumento narrativo fundamental. Esta no es una novela de tesis, más bien es una novela de personajes profundamente delineados, que contrastan generosamente entre sus personalidades y ambientes sociales. Una franja transcurre en torno a la burguesía de herencia clasista sobre todo con una presencia sustancial femenil pues las mujeres tienen un gran protagonismo en los gérmenes actantes de la obra— hablando en términos estructuralistas.
  Frente a estas mujeres protagonistas de la trama se perfilan otros personajes masculinos como el pescador, el sargento de la policía, otros protagonistas de servicios, moviéndose en distintos sectores de la sociedad, oponiéndose a estas señoras y al ambiente habanero burgués en el tiempo en el que nos remontamos durante la lectura. En estos detalles la visualidad y la descripción de los estratos sociales nos vuelve a recordar la relación de su autor con la narrativa de Galdós. En este sentido hay un ardid de aferrarse a la memoria, por parte de De Armas para dar un reflejo de los ambientes y costumbres de los espacios habaneros fundamentalmente.
  En medio del fin de la dictadura batistiana y a medida que los barbudos avanzaban hacia el occidente estas mujeres vivían en una especie de burbuja, e idilio protegida de los acontecimientos políticos y de algún modo exentas de la realidad que atravesaba el país. Ni siquiera sospechaban la tragedia que les aguardaba, pudiera decirse que tenían una gran inocencia, una alienación casi extrema de lo que sucedía en su entorno. Carolina Vívez, (trasunto de Ana Galdós, madre de Frederick es una mujer culta a diferencia de sus amigos, se interesa en el arte y la literatura, abierta a las sorpresas del amor mantiene una especie de diálogo con el narrador de la novela, con esa voz narrativa que identificamos como De Armas, una voz que va creciéndose y aprendiendo de las memorias de su madre, lo que resulta en una especie de Bildungsroman en la que el personaje se va enriqueciendo de estos diálogos y va conformando sin quererlo una cartografía cubana de una realidad que no resulta ajena a su propia madre ni a él, por mucho que no participen o escapen de los entramados políticos.. A partir de este diálogo a modo de respuestas reflexivas que rodean una historia central se estructura la novela de De Armas, desde la recreación de las memorias de Ana Galdós y el restablecimiento de lo que se nos cuenta desde las propias vivencias del autor. Las palabras se van hilando alrededor de dos leyendas. Una de naturaleza aborigen conocida en el folclore popular matancero como la leyenda del Yumurí, la cual es referida por Carolina cuando Nerey-Ornofay se juntan, y se refiere a estos cuerpos semidesnudos, amantes que permiten escuchar desde lejos el ritmo de los tambores cuando llegan al casamiento, dando lugar al abra del Yumurí.

Carolina extendía su mano para ayudar a Ornofay, para ayudar a Nerey. Esta vez sólo le volvía la espalda a su padre y a sus consejos. Los dos cuerpos semidesnudos y plenos de amor se abrazaban como la vid se junta al olmo. Y en el beso se escuchaba el ritmo de los tambores que anunciaban el casamiento. (151)

Esta leyenda fundacional en la que se traza la novela tiene un referente plástico, se trata de un cuadro que Carolina busca con insistencia y cuenta desde la perspectiva popular el origen de un accidente geográfico conocido como El abra del Yumurí, con cuyo nombre el autor ha decidido titular su obra, cuadro que Fred de Armas reconoce en el prólogo cuando era niño y que resume brevemente “Era un cuadro muy grande que estaba en la saleta de la casa de mis abuelos. …creo recordar que una barca con un pescador surcaba las aguas del río (…) Así también se fabula otra leyenda, creada por el propio Frederick de Armas, la historia del buen tiburón que recuerda un poco el embate del pescador de El Viejo y el mar y esa relación dependiente temerosa, avasalladora que a veces tenemos los seres humanos con la naturaleza.
  La relación entre el cuadro ansiado por Carolina y la novela se transmutan en distintos momentos de la historia. Se refleja en estas páginas de alguna manera el resultado de muchas lecturas del autor, nos sale al paso el académico, el profesor que no puede nunca más ser un escritor ingenuo y develará su enciclopédica formación. En la obra se vislumbra la vastedad del mundo literario no sólo cubano, sino también caribeño y latinoamericano que es soportado por el inevitable marco de lo real maravilloso y el realismo mágico que acontece en la tradición novelística fecundas de estas tierras latinoamericanas.
  Algunos fragmentos de la obra nos refieren varios subtextos, además del cuadro podemos encontrar una alusión directa de Venus, del nacimiento de Venus de Boticelli, que más que diosa del amor nos suena a diosa de la guerra, a la manera de la Diana de Montemayor como una Venus armata, con esa configuración tan especial de personajes femeninos que ya hemos mencionado como un magistral artificio del autor…Se sugiere por demás una construcción maniquea de buenos y malos desde el binomio en que se instaura el argumento, dos grupos marcados genéricamente y opuestos en sus ideas, los hombres versus las mujeres, sin construir un enfrentamiento cabal esta representación dicotómica, primigenia y ancestral entre la visión de Eva en oposición a la adánica constituye otro recurso del autor para traernos a la realidad del propósito de la novela.
  De modo detectivesco se mezclan otros datos que nos darán algunas pistas sobre el desenlace, aunque la obra no constituye un ejemplar del género negro por momentos nos sentimos atrapados por la intriga que requiere reconstruir el manuscrito desde una memoria afectiva y desde el cuadro, subtexto principal, para enlazar la realidad y la ficción en un mismo modelo actancial en la desesperada lucha por llegar a una consumación, que no es más que esperar a ver que nos ampara, qué sucede después del enfrentamiento entre el bien y el mal. Más adelante volveremos al motivo del cuadro, pero antes quisiera acotar otros registros que podemos encontrar en la obra. Esta es una novela que se escribe desde la perspectiva de la clase burguesa en tanto a que la focalización narrativa se mueve desde el espectro de las clases altas con cierto extrañamiento de novela de tesis, es una especie de separación que, de algún modo, aunque los personajes a veces se mantienen ajenos al ambiente, se tiene la sensación de una solución inminente, hay una alusión al macrocosmos que está cambiando para estos seres, la visión burguesa deberá acabar sin dudas. Sabemos desde el comienzo que el tiempo estará contado…porque al llegar la Revolución romperá con el paradigma económico, político y cultural de todo un país. En ese sentido la obra es un homenaje a la reconstrucción de ese mundo que terminará, que se ofrece al lector como un panorama, pudiéramos decir que sugiere talvez otro cuadro, talvez aún no pintado del todo, como una fotografía de los años 50… desde la perspectiva de la madre del autor que sabemos tampoco está.
  Esta obra es una recuperación atesorada de la Cuba que vivió la madre de De Armas y de la Cuba que él talvez no llega a recordar por el inevitable proceso degenerativo posterior de la Revolución cubana, porque todo el ideario inicial en el que muchos creyeron se diluyó como el agua del río Yumurí, para encontrarse como lamentablemente vemos hoy, a una Cuba destruida, dividida, lacerada por múltiples razones que no vienen ahora al caso enumerar, pero algo único en esta novela es que se nos distancia y nos regresa una y otra vez a la pregunta ¿qué hubiera pasado si los barbudos no hubieran tomado la isla? ¿sería de Armas el autor de la novela o talvez Carolina-Ana Galdós hubiera conservado otra memoria de su pasado? La novela nos regresa a la inevitable degeneración cultural y lingüística que afecta al emigrante y a la que el narrador no puede escapar por haberse mudado muy joven a Estados Unidos, por haber vivido mucho tiempo en este otro territorio cruzando el mar. Uno de los fragmentos más conmovedores de esta ilusión borrosa de la isla se entrevee en uno de los epígrafes:

-Mamá ¿te acuerdas de Cuba? / Sí, cuba, qué alegría, Cuba, ¿dónde está Cuba? / -está muy lejos, muy al sur de aquí, en los trópicos/ sus ojos se cerraron con una sonrisa, pero al abrirse otra vez había algo de recelo. Dijo con voz callada pero decidida: / Cuba comunista, ¿sabes que yo soy comunista? – pero mamá, vives en Estados Unidos. Pero si Cuba es comunista ¿yo no soy comunista? se puso muy seria y no quería respuesta (32)

Luego se refiere que le da a beber un batido de vainilla, con la pajita bebía desde la cama. Un milk shake, batido americano que recuerda los batidos que en la Cuba de la madre de De Armas era posible tomar, aunque lamentablemente sabemos que ya no…
  Poco a poco el inglés, como sucede en la vida de los emigrados cubanos, va a sometiendo el español. Podemos referir otro pasaje en que se hace explícita esta problemática:

“Pues fíjate que las palabras para entrenar un perro están en ingles porque en inglés la orden es más breve y directa”

En otro momento se escucha: ¿Y qué tenemos nosotros? Azúcar, tabaco, café… alusión directa o inconsciente probablemente a la obra Orticiana Contrapunteo del azúcar y el Tabaco…
  Así nos movemos a una conclusión inicial de esta lectura y es que De Armas nos transmite en su novela una reconstrucción de lo cubano desde lejos, una reconstrucción de Cuba pero desde la ficción literaria, donde tiene cabida la invención, donde podemos entrelazar dos leyendas con una pintura y dónde hay una barrera difusa entre lo que es memoria y lo que pudiera resultar la “verdad” de la historia.
  Según Julio Vélez Sainz, profesor de la universidad complutense de Madrid y miembro del instituto de teatro:

“La reconstrucción que hace De Armas de Cuba es una reconstrucción literaria de alguien que no vive allí y que parte de una reconstrucción de alguien que no está, pero es una de las descendientes del principal escritor realista que tenemos en castellano” (video de Youtube)

Por ello la novela se puede leer desde distintos niveles y cada uno toca la fibra de lo cubano…, lo hispano o nos lleva a la antigua bien sabida reflexión filosófica quiénes somos, de dónde venimos, hacia dónde vamos…
  Sin el título de la novela no se puede seguir adelante. La devoción por Benito Pérez Galdós y la recurrencia a sus estrategias narrativas son notables desde el écfrasis como un recurso literario fundamental, lo cual apreciamos desde el inicio, del modo en que se estructura los registros más representativos a los que nos enfrentamos.
  La técnica ecfrástica según el propio Frederick de Armas en su estudio Huellas de Cervantes en Galdós: la écfrasis de San Bartolomé en «El amigo Manso» y «Miau»:

ya se utilizaba en la antigüedad clásica como un tipo de description en la oratoria; convirtiéndose a través de los siglos en algo mucho más específico, la pausa en el discurso o la narración para describir una obra de arte. Filóstrato, en el siglo cuarto, se adueña de la écfrasis cuando describe unas cincuenta pinturas que se encontraban en una casa en Sicilia. Durante el Renacimiento y en tiempos de Cervantes, la técnica se complica sobremanera. A Galdós, al igual que a Cervantes, le seducía esta técnica verbal que incrementa la visualidad de lo escrito y crea visiones desconcertantes dentro del texto. Además de su detallada lectura de Cervantes, don Benito había sido crítico de arte y así podía muy bien escoger obras apropiadas para ciertos momentos de sus novelas. (http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/huellas-de-cervantes-en-galdos-la-ecfrasis-de-san-bartolome-en-el-amigo-manso-y-miau/html/0225f39a-464d-4716-b406-4a8bd18c1511_8.html n.p)

Sabemos por entrevista publicada a De Armas que en los cartapacios que recibió de su madre no había referencia a trama alguna, sino solo descripciones del Valle del Yumurí, de la pintura y de algunos personajes. (VIDEO DE YOUTUBE) Es por tanto la écfrasis por excelencia el recurso narrativo que nos lleva a la acción y nos permite acercarnos al modo en que se van a desenvolver los acontecimientos en la novela. Desde el impulso ecfrástico a la leyenda hay una manera de percibir el mundo. Un mundo que se hace palpable a través de aspectos mitológicos y de la concatenación de leyendas y que nos permiten observar algo que el propio De Armas apunta en Galdós, una écfrasis dentro de otra écfrasis o una meta écfrasis como si sucediera en este entramado algo que él mismo nota: “Es como si Cervantes y Galdós señalaran muy sutilmente que los personajes en busca de lo ideal en este mundo acaban como mártires o acaban no siendo de este mundo” Así sucede con Carolina, Paule y las otras mujeres que son descritas en la obra. Pertenecen a este mundo y tienen su referente en personas concretas que el autor ha declarado en otras ocasiones, pero a su vez estas son derivaciones creativas de la realidad, de una reconstrucción verbal que escapa de los márgenes de un lienzo para convertirse en una historia polifónica de una clase burguesa, de un específico grupo de familias y generaciones, puesto que la experiencia del exilio y la migración es un aspecto que no es exclusivo de la familia de De Armas.
  A través de la novela y los registros narrativos señalados el autor nos conduce a un entramado intertextual como un mecanismo central que se basa en la tradición literaria en el proceso de estetización.

La intertextualidad en la écfrasis podría ser también doble, pues no sólo está dada por la alusión directa al objeto visual, sino también por la vinculación de los elementos de la descripción con el discurso de la tradición de la historia del arte, la crítica y las convenciones estéticas ya codificadas en el sociolecto que estas prácticas de escritura definen. (Guash 207)

Finalmente, tenemos la aspiración mimética que nos lleva al desenlace de la historia tras descubrir las trazas de elementos de novela negra. Habiendo planos detectivescos y la alusión a una muerte como gancho para cerrar una serie de acontecimientos, en palabras de George Lukács al explicar la característica propia de la écfrasis y de la representación del orden intelectual pretendida por los críticos literarios, la acción se desplaza en la voz narrativa desde la representación de la vivencia sentimental al pensamiento. (23)
  Este desplazamiento coincidiría con la aspiración de Montaigne de crear la forma realista y sincera por excelencia, aquella donde marchan de conformidad el autor y el libro. El centro de la tradición pictórica occidental tiene su equivalente, desde esta perspectiva, en recursos verbales que, como los de la écfrasis y la representación literaria se postulan a sí mismos como objetivación de las descripciones que se presentan como artefactos con función especular. Así, tanto la ficción narrativa como la plástica, se modifican mutuamente en la novela.
  Algo que rescata De Armas en la práctica de este recurso es la noción de identidad, así como la voluntad de establecer nexos simbólicos y significativos entre la historia que se nos cuenta verbalmente y el hecho estético de la representación de lo visualmente definido como cubano. Cuando pensamos en lo cubano rebota también como golpe fugaz un pensamiento al apóstol. De este modo quisiera terminar mi acercamiento a este texto con unos versos de José Martí que resumen lo que ha significado mi experiencia al leer esta novela, con toda gratitud a Frederick de Armas por traernos un poquito la Cuba suya, la nuestra, a estos días…
  Cuba nos une en extranjero suelo,
  Auras de Cuba nuestro amor desea:
  Cuba es tu corazón, Cuba es mi cielo,
  Cuba en tu libro mi palabra sea. (n.p.)
 
 

Obras citadas

De Armas, Frederick A. El abra del Yumurí. Obra basada en un manuscrito de Ana Galdós. Editorial Verbum: Madrid. 2016.

De Armas, Frederick. Huellas de Cervantes en Galdós: la écfrasis de San Bartolomé en «El amigo Manso» y «Miau» http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/huellas-de-cervantes-en-galdos-la-ecfrasis-de-san-bartolome-en-el-amigo-manso-y-miau/html/0225f39a-464d-4716-b406-4a8bd18c1511_8.html Web. Consultada en abril 23. 2018.

Guasch, Anna María. “Las estrategias de la crítica de arte”. En: La crítica de arte. Historia, teoría y praxis. Barcelona: Ediciones del Serbal, 2003. pp. 211-244.

Lukács, Georg. “Sobre la esencia y forma del ensayo (Carta a LeoPopper)”. En: El alma y las formas y La teoría de la novela. Barcelona: Grijalbo. 1975. pp. 15-39.

Martí José. Poesías Dispersas “Cuarteta escrita en el álbum de Carlos Sauvalle” (Madrid, 1871) https://vozalta.blogia.com/2006/111501-cuba-nos-une.-jos-mart-1853-1895-.-cuba.php

Serrano, Pio. Presentación de El Abra del Yumurí. https://www.youtube.com/watch?v=sEfbDr6UwZc

Vélez Sainz, Julio. Presentación de El Abra del Yumurí. https://www.youtube.com/watch?v=sEfbDr6UwZc

¿Qué es un cubano? https://www.grijalvo.com/America_Cuba/que_es_un_cubano.html
Web. Consultada en abril 23. 2018

Retórica. Ejemplos de écfrasis http://www.retoricas.com/2011/07/ejemplos-de-ecfrasis.html Web. Consultada en abril 23. 2018.
 

El abra del Yumurí
(editorial Verbum, 2016)

Para adquirir un ejemplar, pinchar en el enlace: https://editorialverbum.es/producto/el-abra-del-yumuri
 
 

Yumary Alfonso Entralgo
(Foto: cortesía de la autora)

 

Yumary Alfonso Entralgo La Habana, Cuba, 1981. Graduada de Licenciatura en Letras de la Universidad de La Habana (2004) Trabajó como profesora de Gramática, Literatura Universal y Latinoamericana, impartiendo cursos a las carreras de Letras, Historia del Arte y Comunicación Social. Trabajó como asesora y escritora de programas radiales. Actualmente está en su primer año del Programa de doctorado de Estudios Hispánicos de Texas A & M University. Tiene diversas publicaciones relacionadas con su campo de investigación el cual está dirigido hacia la Literatura Comparada, Teoría y Estudios de Literatura Trasatlántica. Trabaja como instructora en los laboratorios y asistente en la Oficina de Soporte de Lenguaje del Departamento de Estudios Hispánicos en TAMU.

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Esta entrada fue publicada el 20/08/2018 por en Reseña.
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