Revista Conexos

Una revista de arte y literatura, sin fronteras generacionales ni geográficas

Zapatos de muñeca y otros poemas

KELLY MARTÍNEZ-GRANDAL

 
Zapatos de muñeca
 
Nunca le sirvieron los zapatos de muñeca,
su baile pequeño.
Sus ojos no eran de cristal o plástico,
no estaban hechos solo para pestañear.
 
Adentro un corazón            decidido
a no pactar con las fisuras del tiempo.
Afuera una estatura no apta para las cajas,
para ataúdes de Blancanieves.
 
Si algo hubiera que decir,
diría
una bestia es una bestia incluso cuando pierde,
en las patas yace la textura del suelo;
la voz del bosque no es algo que podamos callar
y nunca le cupieron los zapatos de muñeca,
las piras de sacrificio.
 
 
De Medulla Oblongata (CAAW Ediciones, Miami, 2017)
 
 
 
El espejo no es ya una mentira,
sino la complicidad entre mi cuerpo y el mundo.
Soy real,
tan real como estas manos o estos versos.
 
Ahora descansa la transparencia de esta mañana de caracoles.
 
Atrás todas las casas,
todas las ventanas que cerré
para que no se apagara el fuego
y no se fueran los invitados.
¿Y yo?
¿Dónde quedaba yo?
 
 
De Medulla Oblongata (CAAW Ediciones, Miami, 2017)
 
 
 
Ellos vinieron,
ellos entraron a la fuerza;
atacaron
a las mujeres y las bestias.
Se defendió.
Entre sus piernas corrió
un rumor de sangre.
 
 
De Medulla Oblongata (CAAW Ediciones, Miami, 2017)
 
 
 
Boat people
 
A Michaelle Ascencio
 
Los trajeron en barcos, amarrados como bestias.
Congos, creían que cuerpo y alma
al morir
regresaban juntos a la tierra de los ancestros.
 
Unos se lanzaron al mar, otros
llegaron a Haití,
a la mordedura blanca,
cuerpos sin casa que podían ser revividos.
 
Luego vinieron los boat people,
miles de muertos en el Estrecho de La Florida.
 
-No te juntes con haitianos- me dijeron- No trabajes con haitianos.
Con el vudú no te metas.
Pero una enfermera haitiana acuna a mi padre en lopital,
con ojos compasivos lo ayuda a morir.
 
Hollywood hace películas sobre zombies,
series sobre zombies
zombies sobre zombies
malísimos
que se comen e infectan todo
y una enfermera haitiana acuna a mi padre en lopital, lo ayuda a morir,
la bata blanca de Madame Brigitte.
 
Pero no te juntes con haitianos, me dijeron.
Los trajeron en barcos,
amarrados como bestias.
 
 
De Ghetto Headquarter (inédito)
 
 
 
En las fotos me parezco a Norma Jean
 
No todos los caminos conducen a Roma,
lo admito.
El mundo se llenó de fronteras,
suma y resta para construir.
Ni hablar de divisiones y multiplicaciones.
 
Admito el desierto, mi impaciencia con Dios,
macho sordo mirando el fútbol
(a lo mejor si le ofrezco una cerveza)
 
Admito todo eso y que a veces,
en las fotos,
me parezco a Norma Jean
pero no me sienta el rubio platinado,
ni seré amante de un presidente
ni de su hermano.
No voy a empinarme un frasco
antes de cumplir cuarenta.
 
 
De Ghetto Headquarter (inédito)
 
 
 
Balsero
 
Todo está oscuro aquí.
Si no fuera por la bóveda celeste, pensaría
que me tragó la ballena.
Al menos Jonás estuvo tres días.
 
El mar
es siempre lo mismo:
un manicomio de paredes negras o azules.
 
Santa Cachita, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores,
                           los balseros.
 
Este estrecho es un cementerio,
tiene el largo de la mano de Dios.
A veces se duerme y nos deja caer,
cubanos y haitianos arrullo turquesa.
 
Espero no venga la tempestad,
espero la tempestad no me vuelque,
no va a aparecer La Virgen.
De todas formas prefiero morir aquí
a regresar
a un país espectro, a una vida sin vida.
Remo y rezo,
una letra de diferencia.
 
Detrás del horizonte está mi casa.
Detrás del horizonte mi mujer,
su cuerpo tibio poblado de almejas.
He visto al sol hundirse muchas veces, muchas veces.
Dice la luna que hoy no,
que hoy no voy a morirme.
Dice la luna que detrás del horizonte,
que reme y rece.
 
Aquí todo es soledad, silencio,
ropa blanca para el día,
ropa negra para la noche
y si no fuera por las estrellas
pensaría
que me tragó un animal monstruoso, bíblico.
 
Dame tu seña, estrella polar.
Santa Cachita, Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores,
                           los balseros.
 
Dice la luna que hoy no,
que hoy voy a morirme.
 
 
De Ghetto Headquarter (inédito)
 
 

Kelly Martínez-Grandal
(foto cortesía de la autora)


 

Kelly Martínez-Grandal (La Habana, 1980). Emigró a Venezuela en 1993. Es Licenciada en Artes y Magister en Literatura Comparada por la Universidad Central de Venezuela, donde también fue profesora por siete años. Desde el 2014 reside en Miami, donde trabaja de manera independiente para varias editoriales locales y, junto a un grupo de mujeres, dirige Funcionarte, una organización sin fines de lucro dedicada a combatir la violencia de género a través de la educación y la promoción cultural.
  Sus poemas y ensayos han sido publicados en varios portales digitales: Suburbano, Nagari Magazine, Letra Muerta y Verbigracia, entre otros. Su obra está incluida en las antologías 100 mujeres contra la violencia de género (Fundavag Ediciones, Venezuela, 2014); 102 poetas en jamming (OT Editores, Venezuela, 2014). En el 2017 publicó su primer libro, Medulla Oblongata, con CAAW Ediciones, Miami, EE.UU.

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Un comentario el “Zapatos de muñeca y otros poemas

  1. Maria Fernandez
    25/11/2018

    Esperamos por Guetto Headquarter remando y rezando. Gracias Kelly MG y Conexos.

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Esta entrada fue publicada el 24/11/2018 por en Poesía.
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