Revista Conexos

Una revista de arte y literatura, sin fronteras generacionales ni geográficas

Mi amigo Wallace de Paulo Rodrigues Ferreira, traducción al español de Luis Marcelino Gómez

PAULO RODRIGUES FERREIRA

 

No acepté a Wallace inmediatamente, como tampoco acepté inmediatamente a Carminho ni a Clint, los dos gatos que mandan en mí y en la casa. Wallace es un perro con cerca de cinco años, muy inteligente y amable, que nunca ladra con vergüenza y tiembla muchas veces de miedo y ansiedad. El día que lo vi por primera vez, yo había bebido muchas cervezas y vino, no estaba razonando bien. Eran las siete de la mañana y lo encerré en la sala para que no atacara a los gatos. Me desperté después de la hora de almuerzo, el perro tenía hambre y recelo. Lo encontré demasiado grande para mi pequeña casa. Recorrí los locales por donde había andado la noche anterior, tratando de encontrar un dueño, alguien que lo conociera. Todos conocían a Wallace. Lo llamaban Grillo. Dormía en la calle. Comía en la calle. Me dijeron que el perro necesitaba un dueño, me quedé con él. Los días pasaron. Nos hicimos amigos, tan amigos que, para pasearlo, llegué a cancelar compromisos con otras personas. No me importa que duerma conmigo. Da más trabajo al limpiar. Somos ahora cinco: dos gatos, un perro, dos personas. Mucha basura, mucho desorden. Olor a perro y a gato. No hace daño. Estos animales gustan más de mí de lo que alguna vez alguien gustó, y puedo decir algo parecido en relación a ellos: me gustan más estos animales de lo que alguna vez me gustará la humanidad toda. Me cuesta estar sin ellos, dejarlos sin mí. El perro es muy ansioso. Descubrí que lo golpeaban. Puntapiés en el hocico. Las personas hacen cosas, como estas. Puntapiés en el hocico de los perros que ni ladran. El perro tiene dificultades para masticar debido a estos puntapiés y esconde cicatrices que solo muestra a amigos, como yo. Comencé diciendo que no acepté inmediatamente a Wallace. Me arrepiento. ¿Cómo arrepentirme de ser quién soy? Amo al perro y a los gatos. Aprendí a. Lo más fácil es no tener, no ayudar, pensar solo en mí. Me da por tener ideas patéticas, como: ¿preferirías perder el perro o una mano? Me imagino sin manos, siendo paseado por el perro. Me volví cursi. Me echo en la cama y el perro se lanza sobre mí, y los gatos encima de él. Hacemos una pequeña montaña de calor en este invierno, y es así como funciona la vida cuando contrariamos nuestra naturaleza.
 
 

Paulo Rodrigues Ferreira
(foto: cortesía del autor)


 

Paulo Rodrigues Ferreira (1984) posee un doctorado en Historia Contemporánea y enseña lengua y literatura portuguesas en la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, Estados Unidos. Antes de mudarse a Carolina do Norte enseñó en Nueva York, en Queens College y en Bronx Community College. En Lisboa fue dueño de una pequeña librería llamada Fyodor Books. Fue también coeditor de un proyecto literario denominado Enfermaria 6 ―en cuyo ámbito publicó un libro de cuentos, Sonhos de Lobo (Sueños de Lobo) (2014). Siempre ha estado relacionado con la escritura y la publicación de ficción. Aparece en diversas antologías. Ha publicado libros de cuentos y artículos en varios periódicos (Observador, Público, Jornal de Letras). Tiene publicada además una considerable obra académica.
 
 

Luis Marcelino Gómez
(Foto: Nina Tan | The Daily Tar Heel)


 

Luis Marcelino Gómez (Ciudad de Holguín, Cuba, 1950). Escritor, psiquiatra, y doctor en letras con una tesis doctoral sobre la mujer en el siglo XIX. Ex cooperante médico en Angola, donde reunió la primera colección de relatos africanos escrita por un latinoamericano en África. Traductor. Profesor universitario. Actualmente se desempeña como Senior Lecturer de español y portugués en The University of North Carolina at Chapel Hill, Estados Unidos, donde creó e imparte el primer Curso de Creación Literaria en español. Es el editor de la revista bilingüe Aguas del Pozo/Waters of the Well dedicada al género cuento. Ha publicado libros de poesía, ensayo y cuatro colecciones de relatos: Donde el sol es más rojo (USA, 1994), Oneiros (USA, 2002), Memorias de Angola, cuentos africanos (Colombia, 2003, 2008) y Cuando llegaron los helechos, Monte Ávila Editores Latinoamericana (Venezuela, 2009). Fue uno de los narradores escogidos por Letras Cubanas para la antología Isla tan dulce y otras historias. Cuentos cubanos de la diáspora (La Habana, 2002). También aparece en las siguientes antologías: Colección de Poesía. Editor: Orlando Coré Fernández (Miami, FL., 2008), y Antología de la poesía cubana del exilio. Editora: Odette Alonso Yodú (Valencia, Aduana Vieja, 2011). En 1985 se le confirió el Premio Nacional de Cuento en La Habana, Cuba, cuyo jurado fue presidido por Onelio Jorge Cardoso. En 2007, fue Finalista del Premio de Cuento Juan Rulfo en París, Francia. Ha publicado, además, narrativa, ensayo y poesía en revistas de África, Europa, las Américas y el Cercano Oriente. Posee varias novelas y colecciones de relatos inéditas. Estos poemas mínimos pertenecen a la colección Bajo los arces, de próxima aparición. Luis Marcelino Gómez ama las piedras, los árboles de hojas caducas en invierno y los libros encuadernados en piel.

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Esta entrada fue publicada el 16/03/2019 por en Narrativa, Traducciones.
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